V. X. C. VALENCIA
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El frío del invierno y las heladas suelen ser dos buenos ingredientes para los árboles de secano del interior de la Comunitat (almendros y algarrobos) o para los campos de vid; pero son malos aliados para los productos de la huerta. Ayer, fuentes de la Unió de Llauradors i Ramaders señalaron que las bajas temperaturas en el litoral habían afectado fundamentalmente a las horalizas. Las lechugas, los tomates o las preciadas alcachofas sufrieron daños por el hielo. "Si persistieran las heladas en los próximos días las cosechas serían desastrosas" alertaron desde el sindicato agrario.
Para la Unió, esta situación no hace más que empeorar una campaña ya de por sí desastrosa, en la que los precios de mercado han ido por los suelos y las posibilidades de sacar un margen de beneficio con el que mantener la producción han sido nulas.
En el caso de las hortalizas esperan que junto a las heladas no aparezca el viento, que acabaría con los frutos de la temporada.