RAQUEL LÓPEZ
El alcalde de Benidorm, Agustín Navarro, fue aclamado por más de un centenar de afiliados y simpatizantes del Partido Socialista durante la tradicional cena de Navidad que organiza la agrupación benidormense por estas fechas, y que en esta ocasión se celebró el sábado en el hotel Mediterráneo. Navarro, además, no acudió sólo. Los concejales ex socialistas Maite Iraola, Mariola Fluvia, Manuel Cabezuelos, Juan Ramón Martínez, Conrado Hernández, Isabel Martínez y el independiente Eliseo Yus, también acudieron, como simpatizantes, siendo acogidos con la misma receptividad que el primer edil por los afiliados de Benidorm.
Su presencia, además, no sorprendió a nadie. Fuentes del partido reconocen que la dirección local había puesto cierto empeño en que asistieran para escenificar que, pese a su baja del PSPV, todos ellos «sieguen siendo socialistas y cuentan con el apoyo y respaldo de toda la agrupación». De hecho, el encuentro vio multiplicado su número de asistentes respecto al año anterior, de casi 50 a 176 comensales. Entre ellos, estaban un buen número de concejales de legislaturas anteriores, como Raimundo Torres y Mari Luz Barrio; Y parte de la denominada vieja guardia, facción que se posicionó contraria a la moción de censura con la que Navarro accedió a la alcaldía, y de la que forman parte algunos miembros del gobierno local que Zaplana derrocó hace 18 años mediante otra moción protagonizada por el Partido Popular y la tránsfuga Maruja Sánchez.
El sábado, sin embargo, las voces discordantes cerraron filas. Todo eran elogios, apoyos, y felicitaciones a la gestión que está realizando, desde hace dos meses, el grupo de concejales que abandonó la militancia para eludir la tajante negativa del secretario de los socialistas valencianos, Jorge Alarte, a que ningún grupo socialista de la Comunitat Valenciana provocase un cambio de gobierno mediante una moción de censura apoyada con ayuda de tránsfugas.
«¡Agustín, Agustín!»
El clamor al líder de los no adscritos por parte de las filas socialistas de la ciudad se hizo patente tras la cena, cuando el secretario general del PSPV-PSOE local, Rubén Martínez, le pidió que dijera unas palabras. Agustín Navarro arrancó su intervención con un «compañeros socialistas» que le dejó mudo de emoción, tras el cual comenzaron los primeros aplausos de la noche y los vítores de «¡Agustín, Agustín!». Tras esto, prosiguió su interlocución reconociendo «lo difícil que es trabajar para mejorar Benidorm estando en la situación en la que estamos», y enfatizó que tanto él como sus compañeros están «dedicando todo el esfuerzo y el tiempo a demostrar que Benidorm necesitaba un cambio en su gestión, un cambio de gobierno que posibilitara el progreso de la ciudad y mostrara a la ciudadanía que lo que Benidorm necesita es un gobierno socialista».
En esta línea, Navarro aseguró que todo su grupo «está trabajando con un objetivo claro, y es que el PSOE gane las próximas elecciones», una cuestión que reiteró hasta en tres ocasiones. Además, añadió que todos los concejales que ahora forman parte del gobierno local, y que se vieron «forzados» a abandonar el partido, desconocen «si volverán», pero «lo que sí tenemos claro es que si no regresamos con el PSPV, nos iremos a nuestras casas», afirmó Navarro arrancando de nuevo los aplausos de los asistentes, que se prolongarían con nuevos vítores cuando cerró su intervención «recordando a todos que aunque no seamos socialistas de carné, lo seguimos siendo de corazón».
Agradecimiento público
El secretario general del PSPV-PSOE de Benidorm, Rubén Martínez, tomó el testigo para agradecer públicamente a Navarro, y todo su grupo, el esfuerzo realizado para poder hacer realidad una «necesidad», refiriéndose al cambio de gobierno local, y dio su enhorabuena a todos ellos «por la gestión realizada en los dos meses de duro trabajo» que llevan al frente del Ayuntamiento. Después, los agradecimientos y muestras de apoyo se repartieron de forma individual.