LORENA GIL LÓPEZ XIXONA
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Primero fue el alcalde popular de Villena y ahora el socialista de Xixona, Ferran Verdú, quien rechazó ayer que la planta de Piedra Negra asuma las basuras procedentes de Castelló cuando se produzca el cierre del vertedero de Vilafranca. Los dos alcaldes alicantinos reconocen que los residuos deberán recorrer a partir de ese momento una ruta de más de doscientos kilómetros, aunque se niegan a aceptarlos.
El portavoz del PP de Villena, José Joaquín Valiente, descartó el martes que vayan a recbir las basuras de Castelló y recalcó que la ciudad elegida es Xixona. Ante estas afirmaciones, el alcalde dicha localidad, Ferran Verdú, replicó que el edil del Ayuntamiento popular "no tiene capacidad ni competencias para decidir dónde deben ir los residuos". Verdú añadió que el ayuntamiento no ha recibido "ninguna petición oficial" en este sentido, por lo que atribuyó las palabras del edil villenense "a la necesidad de justificarse". No obstante, "eso no le da derecho a mentir", agregó.
El alcalde socialista cree que, en el caso de que la Conselleria de Medio Ambiente decidiera que la planta de Xixona tiene que asumir los residuos de Castelló, "sería un absurdo, antieconómico y, desde el punto de vista medioambiental, un crimen". Además, Verdú tiene claro que la planta de Piedra Negra se tiene que adecuar para admitir las toneladas de basura que se barajan, "es una inversión que reclamamos desde hace años sin la cual es imposible aceptar más desechos".