IHERMAS VILLENA
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La alcaldesa de Villena, Celia Lledó, presentó ayer una propuesta de urgencia a la junta de gobierno local en la que solicita que el control de la planta de Vaersa pase al Consorcio del Plan Zonal XIII que preside José Joaquín Ripoll, control que en la actualidad está en manos de la conselleria.
En su propuesta, la alcaldesa comienza indicando que "habida cuenta del malestar generalizado en nuestra población por el funcionamiento de la planta de tratamiento de residuos sólidos urbanos y vertedero controlado por la empresa Vaersa, es necesario adoptar medidas urgentes". La planta está en funcionamiento desde diciembre de 2005.
La regidora reseña que el ayuntamiento abrió a la planta un expediente sancionador en agosto de 2007 por incumplimiento de la licencia de apertura, expediente que fue archivado por considerar la conselleria que había caducado. Esto ha llevado a la alcaldesa a proponer "instar al Consorcio del Plan Zonal XIII para la licitación urgente de dicha planta, con el fin de que pase al Consorcio el control de dicha gestión, hoy en manos de la Conselleria competente. Solicitar informes jurídicos y medio ambientales sobre el grado de cumplimiento de las condiciones impuestas en la licencia otorgada el 19 de septiembre de 2005".
A nadie escapa en Villena que esta propuesta realizada por la alcaldesa Celia Lledó, supone un claro enfrentamiento con la dirección regional del partido y con el conseller Cotino, quien anunció que las basuras de Castelló acabarían en las plantas de Villena y Xixona. Con la petición de que el control de la planta de Vaersa esté en manos del consorcio presidido por Ripoll, y que cuenta con Celia Lledó como vicepresidenta, la última palabra en la recepción de residuos urbanos la tendrían ellos y no la conselleria presidida por Juan Cotino.
La diputación de Castelló pide ocultar dónde van los residuos para evitar polémicas
Nueva vuelta de tuerca a la guerra de las basuras. Ahora, la Diputación de Castelló apuesta por ocultar a la opinión pública los lugares de destino donde la provincia envía sus residuos para evitar conflictos entre municipios, según afirmó ayer su vicepresidente segundo y responsable de Medio Ambiente, Vicent Aparici. Los ayuntamientos de Villena y Xixona, el primero gobernado por el PP y el segundo por el PSOE, ya han mostrado su oposición que las plantas de sus localidades reciban los desechos de Castelló y Valencia.
Aparici evitó terciar sobre la negativa de Xixona y Villena a acoger las basuras de Castelló, a preguntas de los periodistas, y abogó por no debatir en público este asunto. "Estas cosas se discuten en los consorcios, no en los medios de comunicación", indicó Aparici, quien lamentó la actitud de "algún bocazas", refiriéndose, dijo, a "F C", es decir, al secretario general del PSPV de Castelló, Francesc Colomer. De esta manera, el también presidente del Consorcio de Residuos del Área III (zona de la Vall d'Uixó) y responsable de Medio Ambiente en diputación defendió la ocultación de este conflicto a la sociedad.