F. ARABÍ/J.E MUNERA
El suspense sobre la ubicación exacta del centro de investigación sanitaria de Microsoft en la Comunitat Valenciana seguirá vivo un par de semanas. El presidente Francisco Camps firmó en la tarde de ayer en Nueva York el convenio con los directivos de la multinacional pero no será hasta una próxima visita de la presidenta de la compañía en España, María Graña, a la Comunitat cuando se anunciará, tras una reunión con Camps, dónde va la sede del centro de innovación tecnológica. Microsoft ya ha expresado sus preferencias por Alicante —por sus buenas comunicaciones aéreas, la oferta sanitaria especializada ya existente y el elevado número de residentes jubilados—, pero el Consell se decanta por Valencia o Castelló, según se pida opinión al presidente Camps o al conseller de Sanidad, Manuel Cervera, respectivamente. Preguntado en Nueva York, Camps se limitó a contestar que «lo verdaderamente importante es que ese centro se instalará en la Comunidad Valenciana».
Horas antes de ese convenio, Camps se puso el traje de comercial para intentar vender la Comunitat Valenciana como un excelente fondo de inversión durante un encuentro con un centenar de representantes del mundo empresarial y económico de Nueva York y responsables de empresas españolas en esa ciudad, celebrado en el Centro Empresarial Metropolitan y organizado por la Cámara de Comercio. El jefe del Consell subrayó que los grandes eventos deportivos (Fórmula 1, la Copa del América, Volvo Ocean Race) han sido polo de atracción turística y de inversiones y han generado marca en el exterior. En cuanto a proyección internacional, destacó el Palau de les Arts y subrayó la «apuesta» de la Generalitat por la cultura «de altísimo nivel», con valor turístico. «Somos buenos fabricantes, agricultores, comerciantes y buenos anfitriones, que es lo más importante», agregó el presidente.
A cualquier observador político valenciano le habría resultado un tanto chocante la defensa cerrada y puesta en valor del AVE Madrid-Valencia, una infraestructura que «nos situará como una de las regiones con más expectativas de futuro de Europa». Entró al detalle de desgranar que el trayecto durará una hora y 40 minutos, unirá a 11 millones de habitantes y hasta explicó que las frecuencias de salida será de 30-40 minutos en uno y otro sentido de la línea. El Consell y el PP, como es sabido, no se prodiga precisamente en elogiar las virtudes estratégicas y económicas de la alta velocidad, dado que llegará a Valencia de la mano del Gobierno de Zapatero.
Camps aseguró que su Consell ha invertido en los sectores productivos y subrayó que la Comunitat cuenta con unas excelentes infraestructuras aeroportuarias y un entramado de comunicaciones que la sitúan como referente europeo en cuanto a lugar idóneo para atraer inversiones.