J. MESTRE/EFE CASTELLÓ
La Conselleria de Educación no puso en manos de la Policía Nacional y la Fiscalía de Menores en 2005 la queja del Ampa del CEIP Antonio Armelles contra el profesor detenido por presuntos delitos de abusos a menores por carecer en ese momento de un protocolo sobre incidencias escolares. El Consell aprobaba pocos meses después (en el mismo año) el Plan de Prevención de la Violencia y Promoción de la Convivencia, y en 2006 creaba en base a esta norma un protocolo que establece la obligación de enviar a la justicia las denuncias escolares, como la de la Ampa del Antonio Armelles.
Si éste hubiera estado en vigor en 2005, la conselleria habría advertido el caso a las autoridades policiales y judiciales, según admitieron ayer fuentes de Educación.
La conselleria abrió por la queja del Ampa del Antonio Armelles una investigación interna en la que no se encontraron indicios suficientes de que el profesor había cometido los supuestos abusos de los que los padres lo acusaban. Sin embargo, cambió al docente de destino pra evitar "alarma social" y le obligó a pasar a ser maestro de primaria en lugar de educación física, según fuentes de conselleria.
Traslado de centro
Primero pasó de forma provisional por el Sanchis Yago en el curso 2005-2006, y luego logró su plaza en primaria en el Vicente Artero. De estos dos centros no salieron denuncias de padres contra él, aunque en el primero no llegó a dar clases de primaria, estuvo de profesor de refuerzo y haciendo fotocopias y los docentes tenían la indicación de no dejarlo a solas con los niños.
La dirección del Vicente Artero también sospechó de él en un primer momento pero no encontró ninguna prueba.
El conseller de Educación, Alejandro Font de Mora, recordó ayer, a preguntas de los periodistas en un acto en Castelló, que su departamento estableció en 2006 un protocolo que obliga a denunciar ante las autoridades judiciales los casos en los que se encuentren "circunstancias fehacientes de que puede haber un abuso a menores en centros educativos".
El conseller aseguró ayer que la investigación interna determinará "si se han cumplido todos los elementos del protocolo" en el caso de R.F.O. El Consell no denunció la queja del Antonio Armelles porque no se encontraron indicios de que la queja de los padres fuese cierta. No obstante, según añadieron desde Educación, si la denuncia de 2005 se hubiese presentado ahora, la conselleria habría estado obligado a informar a la Fiscalía.