Hubo un tiempo en el que en la sede socialista de la calle Blanquerías se lamentaban de que el presidente Rodríguez Zapatero no se prodigara en visitas a la Comunitat Valenciana. Lamentaban, en la ejecutiva de Ignasi Pla, que la ministra que más se paseaba por tierras valencianas era Cristina Narbona, la artífice de la derogación del trasvase del Ebro en el Plan Hidrológico Nacional. "Cada vez que viene perdemos 30.000 votos", llegó a decir un dirigente del partido. A Zapatero se le ha reprochado desde el PSPV que no acudió a la 32 edición de la Copa del América, ni a las fallas. Hoy, en la dirección socialista proclaman oficialmente su apoyo incondicional a la política del Gobierno, pero, de puertas hacia adentro, admiten que la única foto que realmente les conviene es con el ministro de Fomento, José Blanco, el rey mago que trae millones y el AVE. Será por eso que Jorge Alarte no se despega de él cuando viene por aquí. La última vez, el pasado martes, 2 de febrero. f. a. valencia