Les falló la línea ADSL, como casi siempre. Culpan a la operadora, pero reconocen que tener en el ayuntamiento dos ordenadores del pleistoceno informático tampoco ayuda a la circulación telemática fluida. Al final, el pueblo de Famorca (El Comtat), tuvo que recurrir al correo ordinario para pedir al Gobierno, esto es, a Zapatero, la subvención. La carta certificada a la Subdelegación del Gobierno de Alicante se dató el 4 de febrero, justo el día en que expiró el plazo para pedir ayudas. Es más, de momento su petición no consta en los registros informáticos del Ministerio de Política Territorial. Hasta el punto de que la Delegación de Gobierno informó en nota oficial de que «todos los ayuntamientos de la Comunitat, a excepción de Famorca (...) han presentado proyectos». Pues no. Famorca también llegó aunque en el descuento.
Y las victorias saben mejor si se fraguan apurando el tiempo. Aunque en este pequeño municipio, de 74 habitantes empadronados a fecha de ayer, no cantan victoria. Por su tradición olivarera saben aquello de «no digues oliva, fins que baix del trompellot no estiga». Pero ya se ilusionan con la llegada de los 5.1899 euros (IVA incluido), que han pedido para reparar el tejado del ayuntamiento. Ya sueñan con retirar los pozales que, cuando llueve, no dan abasto al caudal de las goteras. El tejado consistorial estaba ya maltrecho, pero las copiosas nevadas recientes lo han rematado, explica Vicent Ruiz. El alcalde se llama Tomás Ortiz, es del PP y vive en Alicante. Vicent es quien gestiona, por las tardes, los asuntos públicos. Es como el secretario y el alguacil en uno y en plan voluntario. Gratis.
Hasta llamaron de Madrid
Los colaboradores del alcalde, por delegación del consejo abierto —la asamblea que se constituye en pleno en municipios de menos de 100 habitantes— decidieron que lo más urgente era arreglar el tejado consistorial. Antes de que llegue el verano y la chiquillería regrese al pueblo. «Los jóvenes viven en Alcoi, Alicante o Dénia, y aquí la mayoría son jubilados», explica Vicent. ¿Y por qué no habéis pedido para comprar nuevos ordenadores? Explica que esa carta ya se la han remitido a la Generalitat. Si por uno de aquellos milagros, llegara un tercer plan ZP, igual caía la piscina. Por ahora, están gestionando la compra del terreno. Sin llegar a grandes eventos, tipo Copa del América, en Famorca hay proyectos. Tienen más planes que dinero. Apenas 269.000 euros de presupuesto. «Hicimos un muro de piedra para prolongar una calle y nos costó 89.000», explica el secretario.
«Vicent, t´han cridat de Madrid». Al encargado de la cosa pública le informan de la llamada de un señor del ministerio interesado en el misterio. En saber por qué Famorca no había pedido nada. El misterio está en el correo. En el correo ordinario.