RAMÓN FERRANDO VALENCIA
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El Cuerpo Nacional de Policía en Valencia ha detectado que inmigrantes indios y pakistaníes que residen en la Comunitat están contrayendo matrimonios de conveniencia en países de la Unión Europea para burlar los controles administrativos españoles. Los agentes han comprobado que algunas valencianas de etnia gitana se han desplazado a Holanda a cambio de 2.000 euros para casarse con inmigrantes que viven en la Comunitat. La policía está informando del fraude a la Delegación del Gobierno para que deniegue los permisos de residencia, pero tiene problemas con el Registro Civil para la anulación de los matrimonios.
Los inmigrantes irregulares viven en la Comunitat Valenciana y se desplazan a Holanda, Finlandia, Dinamarca, Alemania, Bélgica o Portugal para contraer matrimonios de conveniencia con ciudadanas de la Unión Europea. La Unidad Contra las Redes de Inmigración y Falsificación -Ucrif- de la policía en Valencia descubrió el fraude cuando un grupo de inmigrantes -casi todos naturales de India o Pakistán- intentaron regularizar su situación como familiares de un súbdito comunitario. Los investigadores calculan que cada mes se celebran una media de cincuenta bodas falsas.
En los dos últimos años, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han realizado cinco grandes operaciones contra las redes de matrimonios falsos en Valencia. La última operación contra los organizadores de bodas de conveniencia se produjo en verano. La policía descubrió en Girona unos sesenta matrimonios entre valencianas de etnia gitana y trabajadores pakistaníes e indios que llegaron a pagar hasta 6.000 euros por el enlace. Algunas mujeres ya estaban casadas. En noviembre de 2008 fueron desarticuladas en Valencia otras dos organizaciones que promovieron más de 600 matrimonios fraudulentos.
La presión ha llevado a las mafias a buscar países de la Unión Europea para que el matrimonio fraudulento pase desapercibido. Fuentes próximas a la investigación policial aseguraron que "es muy complicado" seguir el rastro de las bodas falsas en el extranjero. Estas fuentes explicaron que la Delegación del Gobierno de Valencia está rechazando la petición del permiso de residencia, pero "los inmigrantes pueden acudir a otras provincias de fuera de la Comunitat a volver a intentarlo porque los jueces del Registro Civil no anulan las bodas".
Reticencias de la Fiscalía
La policía también se está encontrando el problema de que "algunos fiscales rechazan perseguir por un delito de favorecimiento a la inmigración a las personas implicadas en las bodas falsas". Estos fiscales consideran que no se produce el delito porque los inmigrantes ya vivían en la Comunitat Valenciana antes de contraer el matrimonios de conveniencia.