R. LAGUNA VALENCIA
La Fiscalía ha pedido el archivo de las diligencias abiertas por el juzgado de instrucción número 12 para investigar si "la muerte de nueve trabajadores" de cocina del hospital Clínico de Valencia tenía relación con la ubicación de estas dependencias cerca del servicio de Radiología. El fiscal Jaime Gil concluye que no hay defectos en las instalaciones del hospital, vistas las pruebas practicadas.
En este sentido, el fiscal enumera las pruebas realizadas durante la instrucción, como los informes de la Facultad de Física, el departamento de Física atómica, molecular y nuclear, y los informes técnicos del Consejo de Seguridad Nuclear, "a quien le corresponde reglamentariamente el control y vigilancia de los servicios nucleares y radiológicos de España". También se refiere a las testificales de los responsables de los distintos servicios.
Por último, refiere que la médico forense del Instituto de Medicina Legal, designada por la juez, estableció que "los cánceres padecidos por los pacientes de referencia no son coincidentes (...), por lo que no se puede establecer que la patología sufrida por los denunciantes haya sido consecuencia de lo denunciado". No obstante, el informe de la forense comienza diciendo que "sí existe conexión ente los cánceres padecidos" por los enfermos y los fallecidos.
Es en cuanto al diagnóstico donde explica que "no hay coincidencia porque tenían distinta tipología". Y respecto al origen de la enfermedad, la forense concluye que no puede establecer que haya sido por la proximidad de la cocina a las instalaciones de rayos X porque falta esta prueba técnica. Añade además que "no hay constancia" de que se haya realizado la "comprobación sobre la adecuación de las instalaciones de la cocina respecto a la proximidad de una fuente de radiaciones ionizantes ni que se haya procedido a la comprobación de la evacuación de los productos empleados en la misma".
"Material probatorio"
Sin embargo, para el fiscal hay suficiente "material probatorio" sobre la "adecuación de las instalaciones de la cocina respecto a la proximidad de una fuente de radiaciones ionizantes y la evacuación de los productos".
Por ejemplo, el informe del Servicio de Radiofísica y Protección Radiológica de enero de 2007, por el que "resultaba absolutamente improbable que las patologías indicadas sean consecuencia de la exposición a radiaciones ionizantes cuyo origen sea la actividad propia del Servicio de Radioterapia, dado los niveles. que están muy por debajo de lo legamente establecido".
Por ello, el fiscal señala que no deben admitirse el resto de diligencias, "dado que inciden en aspectos que han sido sobradamente contestados en todos los informes citados". Hay que recordar que las acusaciones pedían que se completara el informe forense, ya que éste incidía en la falta de comprobación.