J. SIERRA
Desde ayer, el Ministerio de Defensa ya no ejerce el control sobre las palomas mensajeras. El último lazo administrativo que obligaba a los aficionados a declarar el número de ejemplares que poseían y el emplazamiento de sus palomares, desapareció tras la publicación en el Boletín Oficial del Estado de un Real Decreto que rompe una tradición con siglo y medio de historia. Ni siquiera hay una opción para movilizar a esta especie de "reservistas" con pluma y las palomas han dejado, formal y definitivamente, de tener una vinculación con el Ejército.
El Ministerio de Defensa lo ha dicho en el Boletín Oficial y lo ha hecho casi con crueldad para estos animales: "En la actualidad-asegura el Real Decreto-las nuevas tecnologías de los sistemas de telecomunicaciones e información cubren eficazmente todas las necesidades de enlace de la Defensa Nacional, lo que ha originado que la posible utilización de palomas mensajeras como medio de transmisión haya dejado de tener interés para la Defensa Nacional.
En Iran, mientras tanto, su Ejército ha informado de la captura de dos ejemplares de paloma mensajera dotadas de extrañas anillas e "hilos invisibles" no lejos del lugar donde su gobierno está enriqueciendo el uranio. De ser cierta la noticia, alguien con tecnología muy avanzada sigue creyendo en las palomas.
Lo que no sirve se suprime y sí lo hizo el Ejército en 2008 cuando se deshizo de las últimas palomas. Sin embargo, Defensa mantuvo la autorización previa para la tenencia o instalación de palomares. Era al ministerio a quien correspondía el control de la tenencia, cría, "educación", censo, anillado, estadística y "control general" de las palomas mensajeras. Ahora corren tiempos de "economía y eficacia", según la ministra Carmen Chacón, y toca suprimir cualquier carga "innecesaria" como la que provocaba el control de las palomas, que todavía en 1983 fueron declaradas "de utilidad pública y de interés para la Defensa Nacional".
Desde hace más de un siglo, la colombófila es una afición casi exclusivamente civil que tienen muchos adeptos en la Comunitat Valenciana, donde existen 22 sociedades dedicadas a esta práctica. En 2009, la Federación Colombófila tramitó junto a Defensa cerca de 16.000 anillas para otras tantas palomas. Algunas, las más resistentes y con mayor capacidad para orientarse alcanzaran precios astronómicos en el mercado que mantienen los aficionados a esta práctica.
El Regimiento de Transmisiones liberó sus palomas en 2008
En 2008, el Ejército puso fin a siglo y medio de historia en la que las palomas mensajeras tuvieron asignado un importante papel, aunque su concurso fue requerido en pocas ocasiones . Fue en Pozuelo de Alarcón, donde el Regimiento de Transmisiones 22 mantenía todavía una Sección Colombófila- como la que durante muchos años "sirvió" en Valencia- donde se liberaron los últimos 300 ejemplares. En 1879 se creó el palomar de Guadalajara con fines militares y poco después nacía en España la afición "civil" a la cría de estas aves, iniciándose un proceso de adaptación genética forzada por los criadores para obtener ejemplares más resistentes y adaptados al clima y a la geografía española.Uno de los primeros lugares donde prendió esta afición fue en Valencia, donde en 1891 se creo la sociedad "La paloma mensajera". j.s. Valencia