RAMÓN FERRANDO VALENCIA
El Tribunal Supremo ha sancionado a un agente de la Guardia Civil que se despidió con un "hasta luego" de un capitán italiano en la base de alta disponibilidad de la OTAN en Bétera. El militar italiano no se sintió ofendido, pero un capitán español que presenció el saludo elevó una denuncia por indisciplina. El Tribunal Militar Territorial Primero absolvió al agente al considerar que los hechos no eran sancionables ya que el militar italiano ni siquiera era su superior. Sin embargo, el Supremo ha aplicado la línea más dura del régimen disciplinario y le ha impuesto una falta.
Los hechos ocurrieron el 22 de junio de 2006 en el cuartel de alta disponibilidad de la OTAN, donde estaba destinado el guardia civil. El agente entró en una dependencia oficial y después de realizar unas gestiones con el capitán del Ejército de Tierra de Italia salió de la estancia y se despidió diciendo "hasta luego". Al oír esas palabras, el capitán del Ejército español le preguntó si esa era la forma correcta de despedirse de un superior. El guardia civil sancionado respondió que creía que sí, ya que no había advertido la presencia de ningún oficial español. El capitán insistió en la recriminación y el agente acabó diciéndole que si tenía algún problema se dirigiera a su superior. El militar cerró la conversación preguntando al guardia civil: "¿Qué, me estás vacilando?".
El comandante jefe de la unidad de la Guardia Civil en el cuartel de la OTAN en Bétera sancionó al agente como autor de una falta de respeto a un superior. El Tribunal Militar Primero retiró el castigo al guardia civil y ahora el Supremo se lo ha vuelto a imponer. La sala considera que el incidente es un acto de indisciplina y el guardia civil debe ser castigado por replicar a un superior.