J. R./F. A. VALENCIA
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"Yo he dimitido, con inocencia; si no dimiten los culpables, algo huele a podrido". El ex director del Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad (MuVIM) fue ayer de nuevo el protagonista absoluto del acto convocado por la Unió de Periodistas en la galería Tomas March de Valencia para "reinaugurar" la exposición "Fragments d'un any 2009" censurada por el PP. La sala, de cuyas paredes cuelgan ya las 91 fotografías que integran la muestra -incluidas las diez alusivas al caso Gürtel, que provocaron el veto - se quedó pequeña para albergar al numeroso público que quiso mostrar su rechazo al acto censor del PP y su apoyo a Román de la Calle. Políticos, artistas y periodistas abarrotaron la galería y muchos tuvieron que quedarse en la calle.
Las condiciones del profesor
Con las fotos de la discordia de fondo, el ex director del Muvim volvió a apuntar al vicepresidente de la Diputación, Máximo Caturla, como máximo responsable de la retirada de las instantáneas y reiteró que sólo volvería a la dirección del museo si se cumplieran dos requisitos: que la exposición volviera al museo y Caturla dimitiera.
"Cuando en pleno siglo XXI tenemos que hablar de libertad de expresión es que algo pasa. Es como el aire que respiro. Sólo se habla cuando está contaminado", señaló el catedrático de Estética. De la Calle hizo un repaso por sus seis años al frente del MuVIM y contó la paradoja de que ayer mismo por la tarde viajaba a Mallorca a explicar la "fórmula MuVIM" sobre la que también disertará en Santiago de Compostela y Bélgica. En un discurso, con tintes de entrañable profesor, se despidió anunciando que su vuelta a la cátedra será tranquila. Retomará el hilo docente con la célebre frase Fray Luis de León: "Decíamos ayer.."