PEDRO CERRADA ALICANTE
La Policía Nacional investiga una denuncia presentada por una mujer francesa de 58 años que vive en Alicante y ha sido víctima de una estafa de casi 4.000 euros tras conocer a un internauta que se hizo pasar por un soldado estadounidense destinado en Iraq.
El falso militar se ofreció a enviarle dinero incautado a Sadam Hussein y a viajar a España para vivir con ella. El paquete con el dinero nunca llegó y la mujer, después de realizar tres envíos monetarios a Londres decidió acudir a la Policía cuando su «ciberamigo» le pidió un cuarto pago.
La historia de amistad entre la denunciante y el estafador comenzó a principios del pasado mes de febrero en un conocido sitio web de búsqueda de pareja y amigos. El «ciberamigo» de la denunciante se identificó como el sargento Kenny Gibson y ambos comenzaron a «chatear» a través de Internet. En las conversaciones le contó que era sargento del ejército de los Estados Unidos y se encontraba destinado en Iraq. El supuesto militar le explicó que él y otros soldados norteamericanos habían encontrado un zulo con grandes cantidades de dinero procedente del petróleo en una de las propiedades del derrocado presidente de Iraq, Sadam Hussein.
El estafador engatusó a la internauta diciéndole que iba a enviarle un paquete con regalos y dinero del zulo de Hussein. Además, le anunció que a mediados del próximo abril ya se retiraba de Iraq y podía viajar hasta Alicante para quedarse a vivir con ella.
Durante otra sesión de chat le comunicó que un amigo militar, supuestamente miembro del ejército de los EE UU como él, había llevado el mencionado paquete desde Iraq hasta Londres. Dicho amigo, que presumiblemente será el mismo estafador, contactó con ella desde otro correo electrónico y posteriormente a través de un número privado de teléfono móvil.
Empiezan los pagos
Todo parecía marchar sobre ruedas, pero de repente recibió una llamada de Jeremy –el amigo del falso sargento– diciendo que ya estaba en Londres pero necesitaba que le enviara unos 2.000 euros para pagar un sello que era necesario para enviar el paquete por vía diplomática con el fin de que nadie abriera el envío ni nadie pusiera problemas en la aduana. La mujer realizó un primer envío de 623 euros a principios de este mes, pero al día siguiente le llamó Jeremy y le advirtió de que necesitaba más dinero porque el paquete se encontraba retenido en la aduana del aeropuerto londinense de Heathrow y si no le ponían el sello diplomático podía abrir el bulto y ella figuraba como destinataria. No se lo pensó dos veces la mujer y ese mismo día realizó un segundo pago y haría un tercero para supuestamente pagarle un hotel a Jeremy. El quinto día el amigo comunicó a la mujer que sólo quedaba un trámite para que el envío saliera como paquete diplomático y necesitaba otras 800 libras. Jeremy le envío por mail un documento que tenía que rellenar con sus datos para que el paquete saliera hacia España sin pasar por la aduana. El documento iba encabezado con la palabra «antiterrorista», lo que asustó a la mujer por si abrían el paquete en la aduana y realizó la denuncia.