LEVANTE-EMV VALENCIA
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La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, dijo ayer desconocer los motivos por los que el ex ministro Jordi Sevilla ha pronosticado una crisis de Gobierno para junio en la que prevé la marcha de la vicepresidenta. "No sé por qué lo dice, hace muchísimo tiempo que no hablo con él", afirmó De la Vega, para asegurar que se siente "completamente respaldada" por Zapatero, y que "seguirá trabajando" mientras cuente con su confianza.
El ex ministro y actual vicepresidente de la Fundación Ideas, Jesús Caldera, dijo que Rodríguez Zapatero no tiene "el síndrome de la Moncloa". Así se pronunció el ex ministro en Punto Radio, según un comunicado de esta cadena, al ser preguntado por las declaraciones de Jordi Sevilla en la revista Vanity Fair. "Respeto todas las declaraciones pero hay algunos juicios que no comparto", dijo Caldera, quien afirmó: "Yo también soy castellano y sobrio, como José Luis, pero una cosa es la sobriedad y otra la distancia. No hay indiferencia, en absoluto; quizá sí sobriedad, e incluso timidez".
En este sentido, Jesús Caldera dijo respecto del citado "síndrome de la Moncloa" que es "un mito, una leyenda urbana; un líder no puede gobernar con ese nivel de aislamiento". En su opinión, Zapatero se está viendo afectado por una especie de "depresión en la opinión pública", al igual que está ocurriendo con Angela Merkel o Nicolas Sarkozy. Sobre su relevo como ministro, Caldera afirmó que "simplemente" se trató de una "redefinición de funciones", aunque admitió que si Zapatero le hubiera ofrecido seguir en el Gobierno, "hubiera seguido".
Desde el PP, su secretaria general, María Dolores de Cospedal, dijo respecto de la polémica: "En cuestiones domésticas como comprenderá no voy a entrar. Yo no sé si Zapatero no se fía de su mujer, lo que sí ocurre es a la inversa, que nadie se fía de Zapatero", declaró
En su discurso, la número dos del PP arremetió contra la política económica del presidente del Gobierno y criticó que "otra vez" quiera hacer creer que España está "en la buena dirección".