LEVANTE-EMV/AGENCIAS VALENCIA/MADRID
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, echó mano ayer de la gestión del partido de Francisco Camps en la Comunitat Valenciana para obtener oxígeno ante las críticas del PP en el debate en el Congreso sobre el caso "chivatazo". El diputado del PP por Valencia Ignacio Gil Lázaro intervino para denunciar que el reciente nombramiento del ex director general de la Policía en Caja Vital y principal imputado en el caso "chivatazo" se debe al miedo del Gobierno a que el ex alto mando policial se dé cuenta de que lo han usado y apartado y diga quién le ordenó la supuesta delación contra la red de ETA en 2006 que investiga la Audiencia Nacional.
"Tienen miedo, temen que García Hidalgo se dé cuenta de que le han usado como cabeza de turco, que se sintiera apartado y que dijera quién le ordenó el chivatazo y que la investigación apuntase a responsables políticos", aseveró Gil Lázaro. Rubalcaba reprochó al PP su "doble vara de medir" y le recordó al diputado Gil Lázaro que representa a un partido y a una comunidad autónoma que en las últimas elecciones municipales presentó a varios candidatos a alcalde imputados en causas judiciales. "Alguno polimputado", dijo entre las risas de la bancada socialista.
Imputados y candidatos
El titular de Interior no citó nombres. Entre los candidatos del PP imputados por casos de supuesta corrupción que concurrieron en las últimas elecciones municipales se encuentran el ex alcalde de Alicante Luis Díaz Alperi, quien revalidó en 2007 la alcaldía de Alicante con varios procesos, hoy archivados en el TSJ; el primer edil de Torrevieja, Pedro Hernández Mateo, acusado de un supuesto pelotazo urbanístico; o el edil de Castelló y presidente de la diputación provincial, Carlos Fabra, con varias imputaciones.
Rubalcaba se refirió a las declaraciones de la portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, a la que atribuyó haber interpretado el nombramiento de García Hidalgo en Caja Vital vinculando la promoción del ex director a su silencio y asegurando que "a menos memoria, más cargo". "Qué mala fe pensar así de alguien, qué rebuscado, pensé yo", replicó el ministro.
"Luego -prosiguió- pensé que era rebuscado salvo que alguien tenga a su lado a un persona que precisamente esté tratando de perder la memoria para mantener el cargo, porque supongo que esta teoría que mantiene usted para los imputados también vale para los diputados sobrevenidos, para aquellos que siendo algo, han sido imputados.