El portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología, Ángel Rivera, atribuyó la responsabilidad del anómalo invierno a los cambios en la posición de la corriente del chorro, que ha tenido una presencia "casi permanente" y poco habitual sobre latitudes españolas, dando origen a la formación de numerosas borrascas en el Atlántico que tuvieron pasillo libre hacia la Península. Ribera explicó que precipitación media en España para el trimestre diciembre 2009-enero 2010 fue de 400 litros por metro cuadrado, "el doble" del valor medio para esta época. "Es difícil recordar un inverno con tanto temporal acumulado y tan fuerte", comentó.. levante-emvvalencia