EFE AVILA
El cardenal utielano Antonio Cañizares consideró ayer en Ávila que las noticias en torno a los casos de presuntos abusos sexuales a menores, protagonizados por religiosos de la Iglesia católica en Alemania, son "ataques" que pretenden que "no se hable de Dios, sino de otras cosas". Cañizares, realizó estas declaraciones minutos antes de convertirse en el primer doctor Honoris Causa de la Universidad Católica de Ávila (UCAv) que él mismo fundó en 1996, comentó que desde Roma esas noticias "se ven desde la fe".
"Decir desde la fe es decir que la Iglesia, el Papa... nadie se va a arredrar, se va a echar atrás en lo que es fundamental: el anuncio del Evangelio de Jesucristo; el testimoniar que sólo Dios es el futuro del hombre", sostuvo el cardenal. Desde su punto de vista, "esto es una llamada a que la Iglesia sea cada día más santa en todos sus miembros y que además todos vuelvan su rostro hacia Dios", que a su juicio es "el futuro de la humanidad", porque "una humanidad sin Dios no tiene ningún futuro".
"Ya vemos cómo están... Incluso a través de estos ataques están intentando que no se hable de Dios, sino de otras cosas", añadió al respecto. Preguntado si existe una preocupación por la proliferación de estas denuncias, Antonio Cañizares respondió: "No preocupa excesivamente, porque nosotros estamos asentados sobre la cruz de Jesucristo, que siempre es salvación y victoria (...) es la esperanza de un amor que está por encima de todo". "Se vio con clarividencia el futuro al que nos avecinábamos y la necesidad de una universidad que tiene la vocación clara de influir en la sociedad para transformarla", manifestó durante el acto, en el que aseguró que "si no estuviese creada la UCAV, habría que crearla tal y como es ahora" para difundir "una cultura digna del hombre y que supere el relativismo que nos está destruyendo como un cáncer".
El peligro del relativismo
El cardenal relató que "este relativismo, con sus aliados, no me cabe duda, es el peligro más grande y grave al que se enfrenta la sociedad, la cultura, la educación y la universidad", manifestó en su discurso de investidura.
Cañizares hizo alusión a los orígenes de la Universidad Católica y al "gran empeño que teníamos todos los que en aquellos meses, casi años, estuvimos trabajando en el silencio más absoluto pero muy seriamente por un proyecto que merece la pena".