EFE/LEVANTE-EMV.COM
El presidente de la Diputación Provincial de Alicante, José Joaquín Ripoll, ha criticado hoy que "toda la argumentación" dada por Castilla-La Mancha contra la permanencia del trasvase Tajo-Segura sea que "Alicante destine este agua a regar campos de golf".
Ripoll, que ha presentado hoy el premio de Investigación en Agua y Medio Ambiente "Ramón Martín Mateo", ha negado que el agua de este trasvase se dedique al citado fin, ya que, según ha aseverado, "se utiliza agua tratada", de la que Alicante "dispone en abundancia".
En este sentido, el presidente provincial ha propuesto que se incluya la prohibición de destinar agua del trasvase a los citados espacios deportivos en el Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha, punto en el que, según ha afirmado, Alicante "estaría de acuerdo".
Al mismo tiempo, Ripoll ha considerado "ridículo" poner en cuestión el trasvase Tajo-Segura, una actuación que ha calificado como "realizada y amortizada".
Por ello, ha explicado que, en este caso, "la política sí que ha hecho un flaco servicio al agua, no desde el punto de vista de la provincia de Alicante, sino desde el punto de vista de otras comunidades autónomas".
"Esta cuestión entra dentro de la pelea partidista de más bajo nivel, que es intentar reivindicar algo que no es de uno para que esa pelea se convierta en una bandera", ha señalado el presidente de la Diputación, al tiempo que ha remarcado que "el agua es de todos".
Por su parte, el director del Instituto Universitario del Agua y de las Ciencias Ambientales de la Universidad de Alicante, Daniel Prats, cuya entidad también impulsa el citado premio, ha indicado que el trasvase Tajo-Segura ha funcionado siempre con las "garantías ambientales suficientes" y que es "fundamental" para los sectores económicos de la zona que abastece el trasvase.
Asimismo, ha afirmado que es la primera vez que surgen desde Castilla-La Mancha estas "inquietudes" sobre la necesidad de agua derivada del trasvase.
En su opinión, estas inquietudes podrían existir en épocas de sequía, pero no como consecuencia de los trasvases realizados hasta el momento, ya que "siempre se han hecho con garantías".
Por ello, Prats ha apostado por una provincia "abierta" a todas las posibilidades de abastecimiento de agua, como lo es la reutilización de este bien -actividad en la que la Comunitat Valenciana es "pionera"-, pero también a otras soluciones como el trasvase Júcar-Vinalopó, "que no debería tardar mucho tiempo en ser una realidad".