V. X. C. VALENCIA
"Me ha descolocado, ayer les dije a mis padres que me acompañaran hasta la puerta de la casa", señaló Vicky, una de las personas que sufrió en su piel los efectos de la explosión de un artefacto a las puertas de la vivienda tradicional que existe en el Camí Vell de Benimaclet, en una zona de grandes edificios de Valencia.
La onda expansiva tumbó la puerta, rompió varias ventanas y las macetas de la entrada a la casa. Además, según los dos vecinos, la fuerte detonación empujó a la chica al suelo. "Me da inseguridad. Voy a dejar de venir sola por la noche si es muy tarde", añadió esta joven estudiante. Su compañero Juan Luis reconoció que sentía algo de miedo. "Ahora estamos muy sensibles, no me apetece quedar con los amigos. Mañana iré al médico porque todavía noto la presión en la oreja". Igualmente Vicky ha dejado de trabajar este fin de semana por el dolor en las cervicales. Mientras tanto las pesquisas policiales continuan para identificar al autor del ataque: la persona que, al parecer, colocó un recipiente repleto de material explosivo (pólvora, según pudieron oler los afectados).
Ayer, la Plataforma Acció Popular contra Impunitat se solidarizó con los jóvenes y exigió que "se resuelvan las investigaciones sobre los atentados con explosivos en Valencia". Desde 2007 se han contabilizado 15 agresiones de este tipo, sin que se conozcan los resultados de las indagaciones de la policía.