LEVANTE-EMV VALENCIA
El abogado de la marroquí que será expulsada, tras denunciar abusos de un agente de la Policía Nacional, intentará hoy frenar este proceso mediante la petición de una medida cautelarísima de la expulsión basada en dos excepciones: que ha sido víctima de un presunto delito y que tiene un juicio pendiente, según informaron ayer fuentes de la Campaña contra el cierre del centro de internamiento de Extranjeros (CIE) de Valencia.
Como ya informó el sábado este diario, el letrado señaló que la extradición de la joven era inminente, aunque la Fiscalía pensaba que no se iba a producir. Efectivamente, las mismas fuentes de la plataforma contra el centro de internamiento señalaron, que la chica será hoy por la tarde llevada hasta Madrid, desde donde mañana será repatriada a Marruecos sobre las 05:45 horas de la mañana.
Respecto a esta situación, desde la plataforma de entidades cívicas que protestan contra los citados centros, quisieron recordar que la Fiscalía se opone a la expulsión porque el juzgado de Orihuela está investigando los supuestos abusos sexuales, y por lo tanto no habría "ni víctima ni testigo. Sería un delito que quedaría impune puesto que se anularía el juicio". Así, apuntan que lo único que puede parar la expulsión es que prospere la medida del abogado de la denunciante o se haga caso al fiscal que investiga el caso que alega que necesita que la joven esté en España para realizar las pruebas pertinentes y que comparezca en el eventual juicio oral contra el policía denunciado. De hecho solicitó a Interior un permiso de residencia excepcional que la Secretaría de Estado de Seguridad denegó argumentando que una situación como esta no le otorga el derecho a obtenerlo.
La joven está retenida más de un mes en el CIE tras ser detenida en Orihuela. Los agentes comprobaron que tenía en vigor una orden de expulsión desde hace tres años por lo que fue internada. En el juzgado denunció que había sufrido abusos en los calabozos de la comisaría.