LAURA BALLESTER VALENCIA
El sistema de seguridad ferroviario en los túneles de Metrovalencia prometido tras el accidente de la estación de Jesús en Valencia "ya está en pruebas" y entrará en funcionamiento en noviembre, según confirmó ayer el conseller de Infraestructuras, Mario Flores. Se trata del ATO (siglas en inglés de "Automatic Train Operation"), un sistema de conducción semiautomática que permite controlar el tren incluso sin conductor, aunque esta posibilidad no se contempla.
Esta modernización del sistema de seguridad en los túneles de Metrovalencia se planteó como la panacea para "eliminar la posibilidad del posible fallo humano", tras la tragedia del accidente del metro en el que murieron 43 personas y otras 47 resultaron heridas, y era una de las recomendaciones de la comisión de investigación de las Corts Valencianes sobre el accidente. El PSPV criticó el pasado 3 de julio que cuatro años después del siniestro aún no se hubiera instalado el ATO pese a que la Conselleria de Infraestructuras se ha gastado "31 millones para la seguridad del metro, frente a los 101 millones de la Fórmula 1". El ATO se adjudicó el 14 de agosto de 2008 a Dimetronic, por 30,7 millones de euros, con un plazo de ejecución de 24 meses.
Cuando se ponga en marcha este nuevo sistema de seguridad ferroviaria y entre completamente en servicio la nueva estación soterrada de Palmaret, en Alboraia, "se podrán poner en marcha los servicios de Metroribera", según confirmó la gerente de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV). Se trata de servicios directos entre Villanueva de Castelló y Palmaret cada 30 minutos (o 15 en hora punta desde l'Alcúdia) que fueron anunciados en 2006, un mes antes del accidente, cuando Francisco Camps presentó el Plan de Modernización de la Línea 1, pero que tampoco se ha puesto aún en marcha. Flores también fue interrogado sobre la "falta de sensibilidad" del Consell por no recibir a la Asociación de Víctimas del Metro 3 de Julio (Camps sólo ha aceptado entrevistarse en una ocasión, y en secreto, con el anterior presidente, Enric Chulio). El conseller criticó el "intento de politizar" un "lamentable accidente que, según concluyeron todos los estudios, se debió a un exceso de velocidad del maquinista. A un fallo humano, a una imprudencia del conductor, por eso no queremos buscar más culpables". El conseller defendió que "con el accidente ha sufrido mucha gente. La gerente sufrió acoso cuando sabía que se había cumplido con todas las medidas de seguridad. Y no sé qué relación ha tenido el presidente [Camps] con las víctimas, pero me consta que es uno de los que más ha sufrido".
Signes: "Insulto a las víctimas"
Ante estas declaraciones, el portavoz de Infraestructuras del PSPV, Francesc Signes, acusó a Flores de "superar todos los límites de la indecencia política al volver a insultar a las víctimas del accidente de metro y sus familias que han tenido que soportar cómo el Consell les ha menospreciado durante cuatro años" y le pidió que "rectificara de forma inmediata" sus "vergonzosas e indignas declaraciones".
El conseller achaca el corte de luz en Alicante a la denuncia del contrato con Iberdrola
El conseller de Infraestructuras Mario Flores relacionó ayer los cortes de luz en dos estaciones de Alicante, "por un retraso en el pago de la factura eléctrica de dos meses", a la denuncia del contrato de suministro eléctrico adjudicado a Iberdrola "para negociarlo a la baja". Flores lamentó que Iberdrola haya cortado la luz "a dos cafeterías de dos apeaderos que no tienen trascendencia (Benidorm y Terra Mítica) por una vez que la Generalitat se retrasa en el pago" aseguró el también presidente de FGV que restó importancia a los hechos "porque no ha afectado al servicio". El contrato actualmente en vigor tuvo que licitarse dos veces en 2008 porque el primer concurso (por 9,3 millones) se declaró desierto. El pasado año los jefes de estación de Valencia tenían orden de "avisar al puesto de mando" si se presentaba algún operario de Iberdrola a cortar la luz en las estaciones (que tienen contador propio independiente de la línea). Por otra parte, el conseller también admitió que la Ley de Seguridad Ferroviaria saldrá adelante cuando pueda demostrar a Economía que la agencia de seguridad ferroviaria no tiene coste para las arcas públicas. l. B. valencia