J. G. G. VALENCIA
La práctica del PP en las Corts de vetar iniciativas de la oposición perfectamente reglamentarias sobre asuntos que no quiere que trate el Parlamente está empezando a pasarle una factura grave. La portavoz adjunta de Compromís Mònica Oltra y el que fue portavoz de l'Entesa en la anterior legislatura, Joan Ribó, hicieron pública ayer la condena del Tribunal Constitucional a la Mesa de la Cámara por vulnerar los derechos fundamentales del propio Ribó y de la ex diputada Dolors Pérez, al rechazar con los votos del PP y sin aportar una justificación 30 preguntas y una petición de comparecencia al Consell. Es es la segunda vez que el alto tribunal declara la trasgresión de los derechos fundamentales de diputados en el Parlamento valenciano y Oltra advirtió que tienen pendientes de sentencia otros cuatro recursos sobre vetos en la actual legislatura. "Vamos a ser el Parlamento más condenado de España por vulnerar derechos".
Las iniciativas vetadas en 2005 inquirían sobre la contaminación acústica de la empresa Dacsa en Almàssera; la privatización de la ITV; un vertedero en Cervera o la retirada del material contaminante PBC, así como la petición de que compareciera el conseller de Agricultura sobre la celebración de una Feria de Turismo en la Comunitat. El PP de la Mesa invocó artículos del reglamento que permiten inadmitir iniciativas cuando se trate de consultas jurídicas o aludan a entidades sin trascendencia pública en la Comunitat. Pero sin dar argumentación alguna que lo sustente.
El TC confiesa que "se hace difícil juzgar las razones que llevaron a la Mesa a inadmitir las preguntas", ya que de ellas se deduce "una innegable vinculación con la actividad de control del Gobierno". Y respecto a la comparecencia remata considerando que el veto constituyó una "limitación ilegítima" del "derecho a ejercer la función parlamentaria" y "a la participación en los asuntos públicos".
Las preguntas sobre Fabra
El tribunal sólo deniega el amparo en dos preguntas al presidente Camps sobre la situación judicial de Carlos Fabra pero sólo porque l'Entesa no agotó las vías en las Corts (no presentó recurso de reposición porque ya había perdido un turno de preguntas a Camps y se fue directa al TC). Un magistrado, el conservador Vicente Conde, emitió voto particular sólo sobre la comparecencia al entender que la junta de portavoces sí podía decidir que no se sustanciara.