MAITE DUCAJÚ VALENCIA
Ninguna organización estudiantil, de las muchas que hay de distinto color político y tendencia en las universidades públicas de Valencia, se mostró ayer conforme con que las tasas académicas suban un 4 por ciento el curso próximo, 2010-2011, como acordó el miércoles el Consejo Valenciano de Universidades. La mayoría es partidaria de que el coste de las matrículas "se congele" en un momento económico difícil para las familias y para el país.
El delegado de alumnos de la Politécnica, Juan Carlos González, aseguró estar "totalmente en contra" de la medida y recordó que, aunque ésta es la segunda comunidad con las tasas más baratas, "en los últimos cinco años es la que mayor incremento ha ido aplicando. Los estudiantes no tenemos por qué hacernos cargo de las deficiencias del sistema".
Como vicepresidente de la Coordinadora de Representantes de Estudiantes de Universidades Públicas de España (Creup), Juan Carlos González recordó que hace un mes firmaron un manifiesto en contra de la horquilla establecida por el Ministerio de Educación de entre 1,5 y 5,5% de aumento. "La crisis no la vamos a pagar los estudiantes", indicaron entonces.
El coordinador de Campus Jove, Gabriel Salinas, considera que "no es el mejor mecanismo en un momento de crisis y de dificultad para la gente joven o quienes se quedan sin empleo y quieren seguir formándose. No veo que sea la solución más sensible a los tiempo que vivimos".
Para Marc Xelvi, del BEA (Bloc d'Estudiants Agermanats), la decisión de la Conselleria de Educación y los rectores "es una solución contraproducente para los estudiantes. Lo que se debe hacer es pagar la deuda a la universidad y atender a la educación pública" argumentó.
El vicepresidente de AVEU (Asociación Valenciana de Estudiantes Universitarios), Víctor Soriano, abogó por la "congelación" de tasas aunque reconoció que no es una subida "excesiva". Tras recordar que la universidad es un servicio público, apuntó que lo que se debería hacer es "mantener las tasas y conceder más becas".
El representante delSindicat d'Estudiants dels Països Catalans, (SEPC), Adrià Martí, lamentó que "cada año suben un poco más y cada vez la universidad es más inaccesible. Se deben congelar las tasas", subrayó.