Los dos protagonistas de la guerra que ha dejado sin fútbol a los espectadores de Canal 9, la propia televisión autonómica y el grupo Mediapro presidido por el empresario catalán Jaume Roures, son y han sido algo más que cliente y proveedor. RTVV adquirió este año los derechos de transmisión de las pruebas de Fórmula 1. Competición que ya emitían TV3 y la Sexta, la cadena privada de la que el grupo de Roures es uno de los principales accionistas. Además, Media Sport, la agencia de mercadotecnia de Mediapro, fue quien patentó la marca «Valencia Street Circuit» y explota comercialmente el Gran Premio de Valencia desde sus inicios hace tres años.
El anterior director general del ente autonómico, Pedro García, quien dimitió ahora hace un año al verse salpicado por el caso Gürtel, jugó un papel determinante en esta alianza entre RTVV y Mediapro para la Fórmula 1, un negocio en el que Canal 9 ha pinchado en audiencia. La Sexta acaparó más del triple de televidentes que Canal 9 durante la transmisión del Gran Premio de Valencia del pasado junio, un 41,7% frente al 13%.
La relación del grupo de Roures con el circuito urbano de Valencia hunde sus raíces incluso antes de que Mediapro dejara sin Fórmula 1 a Telecinco. El ex motociclista Jorge Martínez, Aspar, uno de los tres socios de Valmor Sports, S. A., ya se reunió con el empresario catalán en 2008. La creación de Valmor fue dirigida por el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, en 2007 para que asumiera el pago del canon que cobra Formula One Management (FOM), la compañía del magnate británico Bernie Ecclestone, por la celebración del Gran Premio de Valencia hasta 2015. Esta cifra tampoco ha salido a la luz al tratarse de un contrato privado entre FOM y Valmor, pero se estima que ronda los 90 millones de euros.
Tras la reunión entre Aspar y Roures, el grupo catalán, a través de su filial Media Sport, se hizo con la explotación y promoción de la prueba valenciana. De hecho, la marca comercial del nuevo circuito urbano, «Valencia Street Circuit», fue registrada por la propia Media Sport. Este contrato de explotación del Gran Premio de Valencia, suscrito entre Media Sport y Valmor por una importante cantidad que tampoco ha trascendido, incluye la explotación en exclusiva de las carpas VIP para personalidades y del paddock o recinto en el que se instalan los pilotos antes de la salida, así como la mercadotecnia del circuito valenciano.
Hay que recordar que Mediapro no adquirió hasta mayo de 2007 los derechos de emisión de la Fórmula 1 para España de 2009 a 2013. Directivos de Telecinco, cadena a la que Mediapro arrebató la exclusiva, cifraron en 200 millones de euros, 40 por temporada, el suculento contrato obtenido por Ecclestone.
Las negociaciones entre Mediapro y RTVV por los derechos en la C. Valenciana se prolongaron a lo largo de 2008, ya que en marzo de ese año el propio García anunciaba que a partir de 2009 compartiría la Fórmula 1 con la Sexta. No obstante, dicha cesión previo pago no se cerró a tiempo y en 2009 Canal 9 sólo emitió la carrera de Valencia.
El ente autonómico suscribió un acuerdo con Mediapro para emitir la Fórmula 1 durante este año, y otros tres más, cuya cuantía oficial se desconoce ya que no ha hecho público dicho contrato. No obstante, se baraja que podría ascender a 18 millones de euros anuales.
Pocos meses después de esta sellar esta alianza por la Fórmula 1 a base de una lluvia de millones de euros, Mediapro y RTVV riñen ahora por no cumplir con las cantidades pactadas en sus contratos de intercambio de derechos futbolísticos. Así, el grupo de Roures, que está en una situación de concurso de acreedores, adeuda 25,2 millones de euros a la televisión valenciana, que es su segundo acreedor principal. Mientras que, el ente autonómico, que si no fuera una empresa pública también estaría en situación concursal, adeuda al gestor de los derechos del fútbol 10,73 millones.