J. A. M. ALICANTE
La sombra de la causa de los trajes de Camps planeará sobre la convocatoria de las elecciones autonómicas que deben celebrarse la próxima primavera. La duda está en si el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, se sentará en el banquillo de los acusados antes o después de los comicios.
Las fuentes consultadas señalaron que la instrucción está terminada y que el juicio podría señalarse a comienzos del próximo año, pero todo dependerá de la celeridad que dé a la causa el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV). El Supremo, al reabrir al caso, ordenó que todas las actuaciones retrocedieran al momento previo al de su archivo.
La instrucción estaba prácticamente terminada, ya que todo apunta a que la nueva causa por la supuesta financiación ilegal del PP se tratará de manera separada a ésta. Si no se practicaran nuevas pruebas, quedaría pendiente que el fiscal presentara su acusación y solicitara la apertura del juicio oral. Lo siguiente será dar traslado de la causa a la defensa para que presentara sus alegaciones. Una vez que ambas partes hayan presentado sus escritos, el juez les citará para una audiencia preliminar para decidir si se abre juicio oral. Hasta esta fase se pueden pedir pruebas.
El magistrado tiene tres días para decidir y si opta por continuar adelante, es una decisión irrecurrible. Las partes tienen un plazo de quince días para personarse ante el TSJCV. En este trámite es cuando se designa el ponente, es decir, el juez que acabaría dirigiendo el proceso.
Todo apunta a que ese magistrado sería Juan Climent, ya que es el único de la Sala de lo Civil y de lo Penal que aún no ha tenido que resolver nada sobre el caso de los trajes. Este caso ha puesto al TSJCV en la tesitura de decidir de dónde sacará a los miembros del jurado, tal vez de la bolsa de Valencia.