R. T. ONTINYENT
El incendio que arrasó varias zonas de Ontinyent -como el Pou Clar, el Paratge Natural de l'Ombria del Benicadell- obligó a desalojar ocho urbanizaciones del diseminado de la ciudad, en zonas como La Pau, La Farola, el Pou Clar. A muchas de las viviendas que se vieron afectadas por la cercanía de las llamas resultó complicado llegar debido a las dificiles condiciones de acceso al diseminado, que además resulta un laberinto de sendas y caminos.
El diseminado de Ontinyent está poblado por unas 6.000 casas de campo, que configuran el núcleo de las segundas residencias de muchos vecinos de Ontinyent, que disfrutan de estas viviendas en periodos vacacionales. De las 6.000 viviendas construidas en el diseminado, un número considerable de casetas están construidas en suelo no urbanizable. Ello ha provocado la proliferación de viviendas en lugares donde no se podía construir, lo que ha motivado, entre otras cosas, que el diseminado y los accesos a las viviendas que se encuentran en él sea un camino laberíntico.
El problema del diseminado de Ontinyent y de las viviendas construidas en suelo rústico y sin licencias es uno de los "principales" problemas para sus vecinos y para el gobierno municipal, que ha iniciado un proceso para "restablecer la legalidad" de las viviendas construidas sin permisos. El equipo de gobierno ha adjudicado la redacción de dos estudios sobre las viviendas construidas en suelo urbanizable, adjudicados hace más de un año y que tenían un plazo de ejecución de un año y aún no han sido presentados. Por otra parte, el consistorio acaba de licitar la redacción de otro estudio, que se centrará en el suelo no urbanizable del diseminado.