PACO CERDÀ
El discurso identitario del PP valenciano, con la defensa teórica de la lengua en primer plano, sufrió ayer una fisura. Senadores populares, consellers y un peso pesado en Génova como Esteban González Pons respaldaron la doctrina de Rajoy en su crítica al nuevo uso de las lenguas cooficiales en el pleno del Senado, por ser un gasto inútil en tiempos de crisis, y anunciaron que no ejercerán este derecho y seguirán hablando en castellano en las sesiones plenarias de la Cámara Alta.
Quizá el más revelador sea el caso de José María Chiquillo, expresidente de Unió Valenciana y actual senador por el PP. «A menos que la materia sea exclusiva de temas de defensa del idioma valenciano o identitarios, yo no hablaré en valenciano y seguiré usando el castellano, porque no tiene sentido hacer lo contrario cuando se está discutiendo, por ejemplo, la supresión del canon digital», afirmó ayer a este diario, tras criticar este «gasto excesivo que no venía a cuento». Aunque una vez efectuado el gasto costará lo mismo hablar en valenciano o castellano, Chiquillo reiteró que no usará más la lengua propia porque «de los 260 senadores, sé que me entienden los 260 si hablo en castellano. Y yo quiero que me entiendan lo que yo reivindico», dijo.
Otro dirigente popular del ala más valencianista del PP, el conseller de Gobernación Serafín Castellano, afirmó ayer sentirse «absolutamente orgulloso de hablar valenciano, pero también castellano», y matizó que «hay temas más importantes que preocupan a los ciudadanos» y que «hay que priorizar en épocas de crisis como la que estamos las cuestiones que preocupan a los ciudadanos».
Más explícito todavía fue Esteban González Pons, que presumió de hablar y pensar «a veces» en valenciano como su «padre» o su «abuelo». En su página de Facebook, el vicesecretario de Comunicación del PP censuró el «espectáculo» de los pinganillos para las traducciones y basó su crítica más allá del argumento económico. «Tengo una objeción económica, y además creo que el español nos une tanto que, si no lo tuviésemos, tendríamos que inventarlo», señaló.
Por su parte, de los tres senadores valencianos del PSPV, su buque insignia, Joan Lerma, aseguró a este diario que sí que utilizará «más el valenciano que el castellano, probablemente» —aunque será «en función del tema y del interlocutor»— en sus intervenciones plenarias. Lerma animó a hacer lo mismo a sus dos compañeros Leire Pajín —que nunca usa la lengua propia— y Joan Bautista Cardona, quien anteayer estrenó el uso del valenciano en el Senado.
Además, el expresidente de la Generalitat acusó al PP de demostrar «una voluntad de regresión del Estado de las autonomías», y «aprovechar la crisis económica» para «recuperar planteamientos de hace 30 años» e intentar «imponer una visión unitaria de España que no cabe en democracia».