J. G. G. VALENCIA
El furor reivindicativo del Consell se limitó ayer a la exigencia del blindaje de las inversiones por la población pero tanto populares como socialistas rechazaron las enmiendas de Compromís que reclamaban incluir el reconocimiento de la deuda histórica, tal como se aprobó para Andalucía, o la incorporación de una cláusula como la extremeña que demanda un plus inversor durante 7 años equivalente al 1% del PIB regional. Esto es, unos mil millones anuales.
El Consell clama por el déficit de financiación pero ayer no quiso oír hablar de deuda histórica. "¿Por qué están aquí en contra de lo que aprueban para otras autonimías?", preguntó Morera. Compromís, utilizando el informe de los Expertos, cuantificaba esa deuda en 3.400 millones. El conseller de Gobernación, Serafín Castellano, defendió que ayer no era conveniente abordar esta cuestión, ya que se habría alargado la negociación. El socialista Luna se mostró abierto a hablar de deuda histórica pero dijo que Compromís no fundamentó su petición.
Prisa con la reforma no hay. En julio de 2005, al tiempo que se aprobó el nuevo Estatut para enviarlo al Congreso se eligió a los diputados que habían de defenderla ante la Cámara Baja, Castellano y Pla. Ayer no se cumplió este trámite, que se deja para después de los comicios.
Alarte critica el silencio de Camps
El líder del PSPV, Jorge Alarte, criticó que Camps no hablara tras la aprobación de la reforma para evitar preguntas sobre Gürtel y reprochó al Consell que "se han perdido 5 años" al no incluir en 2006 el blindaje. Castellano recriminó a Alarte, que no es diputado, que no asistiera al pleno como invitado.