J. R. VALENCIA
El nuevo escenario en las Corts Valencianas ofrece a los populares más posibilidades para castigar al principal partido de la oposición. La entrada por separado de Compromís y EU en el parlamento abre al PP un juego de posibles alianzas que antes no tenía para, llegado el caso, arrinconar a los socialistas de las instituciones que se eligen en la Cámara. Antes de las elecciones el PP no ocultó su objetivo de conseguir una mayoría suficiente que le permitiera marginar al PSPV en sitios de representación como la Mesa de las Corts.
Las relaciones de los populares con el principal partido de la oposición han sido muy tensas, sobre todo a raiz de la querella suscrita por el PSPV contra el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, y otros dirigentes populares por el caso Gürtel. Con las elecciones generales a la vuelta de la esquina y con un nuevo curso político donde Gürtel volverá a primera línea se antoja muy complicado que las relaciones se normalicen.
Aunque el PP han ampliado su número de escaños a 55 y el PSPV ha bajado a 33, su representación no es suficiente para excluir a los socialistas de órganos como el consejo de RTVV o instituciones de autogobierno. Ahora bien, si el PP pacta por separado con alguno de los grupos minoritarios tendría los tres quintos necesarios para elegir, por ejemplo, a los miembros del consejo de RTVV o del Consell Jurídic Consultiu. Con el acuerdo conjunto de EU y Compromís, el PP tendría los dos tercios que rigen para la elección de miembros del Consell Valencià de Cultura o la Acadèmia Valenciana de Cultura o para reformar leyes claves como la electoral o el Estatuto. Aunque el escenario de la una pinza entre el PP y los grupos minoritarios es impensable, sí podrían darse acuerdos puntuales para dejar a los socialistas sin alguno de sus cargos actuales. En RTVV, por ejemplo, se eligen 11 miembros por mayoría de tres quintos. En el actual reparto, el PP tiene seis, los socialistas cuatro y Esquerra Unida, uno. Con las nuevas Corts, los socialistas tendrán que ceder uno de sus puestos a Compromís.
Con todo, el PP no podrá de modo alguno condicionar el primer reparto de cargos una vez constituidas las Corts. Salvo que alguno de los partidos mayoritarios cediera un puesto a alguno de los minoritarios (un escenario improbable), el PP no puede dejar al PSPV sin sus dos representantes en la Mesa. Hubiera necesitado como mínimo un diputado más para explorar esta posibilidad de la mano de los minoritarios.
Aunque el juego de alianzas dependerá del comportamiento de cada uno de los grupos, las fuentes del PP consultadas por este diario no descartan movimientos tendentes evidenciar el fraccionamiento de la izquierda.
Con todo, el PP, que ha arrasado en la mayoría de instituciones, tiene la sartén por el mango a la hora de decidir cuestiones que son claves pa?ra los partidos de la oposición como las asignaciones y las subvenciones a los grupos parlamentarios, que baraja recortar.