M. D. VALENCIA
Ninguna de las diez ciudades más grandes de España, entre ellas Valencia, Madrid o Barcelona, son referente de calidad de vida al ciento por ciento. Sus dimensiones hacen que lo que son ventajas por un lado se conviertan en problemas, en otro, como puede ser disponer de buenos centros de ocio y malos acceso a servicios hospitalarios. Así lo señala la investigación que publica la revista "Local Government Studies", coordinada por el profesor de la Facultad de Económicas de la Universidad de Oviedo, Eduardo González Fidalgo.
Sin embargo, en estas ciudades "con densidad de población se ha encontrado un factor positivo porque las ventajas de tener más servicios se imponen frente al efecto negativo de los precios de la vivienda y la contaminación. Hay economías de aglomeración y éstas contribuyen positivamente a la calidad de vida" subraya el profesor de la Universidad de Oviedo.
Aunque la calidad de vida de ninguna provincia española está por debajo de 80 sobre cien, Valencia y Castelló se situan en una franja media baja al estar en el bloque de entre 90,1 y 95 mientras que Alicante está peor, entre 83,5 y 90, según este estudio en el que se demuestra que el bienestar de la población depende de la combinación de múltiples factores como son la salud, la educación, el ocio, la vivienda, la participación política, el entorno social, el medioambiente y la seguridad económica y personal.
En España, el nivel educativo de las comunidades autónomas marca la diferencia entre las regiones con mejor calidad y las peor paradas. Así, Andalucía y Canarias, con un porcentaje menor de población con estudios universitarios y básicos, son las comunidades menos valoradas. según la nota de Sinc. Por provincias, las que presentan mejores resultados, combinando los diferentes factores son: Navarra y Soria así como las tres del País Vasco, Logroño, Burgos, Huesca, Lleida y León. En el punto opuesto se encuentran las andaluzas, las canarias canarias y Murcia.
El estudio analiza que todos los municipios que lideran la frontera de la calidad de vida están muy por encima de la media nacional tanto en educación como en variables económicas, como el Producto Interior Bruto (PIB).
La frontera social
entre el norte y el sur
La línea imaginaria que separa las provincias del norte de España de las del sur se vuelve a reproducir en este estudio del profesor Eduardo González, en el que el bienestar de la población se registra en zonas con niveles más altos de educación y rentas elevadas. De ellas, destacan desde Girona, Lleida y Huesca a León, Burgos, Logroño y el País Vasco. Se llevan la palma Soria y Pamplona. En cambio, Andalucía es la peor valorada en su calidad de vida.
En educación, según resaltan otros análisis, también existe una frontera, prácticamente una raya en línea recta, que corta el país entre los alumnos con fracaso escolar, en donde se situan la Comunitat Valenciana (39 por ciento), Andalucía, Extremadura o Castilla-La Mancha, y los que tienen mejores resultados, todos mirando al norte.
Los datos coinciden con el nivel de paro y de producción industrial y desarrollo. La España más tecnificada frente a la que ha basado su economía en el ladrillo. 32 puntos separan a Guipúzcoa, la provincia con mejores resultados, de Alicante entre las peores.
No obstante, la cocina de los datos es importante y, también, depende de las variantes que se incluyan a la hora de valorar el bienestar de una localidad. maite ducajú valencia