R. C. VALENCIA
En un intento de pacificar el partido, e integrar a los distintos sectores, el presidente Alberto Fabra está decidido a darle una salida honrosa al presidente provincial del PP de Alicante, Joaquín Ripoll. Ripoll se apuntó al paro hace unos días para denunciar su malestar con su partido, que lo relegó de la presidencia de la diputación y lo dejó sin sueldo en el ayuntamiento de Alicante, donde continúa como concejal.
No fue sólo el campsismo quien ató de pies y manos a Ripoll. Tampoco la dirección nacional del PP acudió en su ayuda -pese a manifestar el líder provincial esa posibilidad- cuando, debilitado su sector por los resultados electorales en los municipios que dominaba, fue empujado a salir de la diputación.
La coyuntura ha cambiado. Alberto Fabra necesita integrar a todos los sectores y está decidido a situar a Ripoll en la presidencia de la Autoridad Portuaria de Alicante, en sustitución de Miguel Campoy, a costa incluso de ganarse la hostilidad de la alcaldesa de la ciudad, Sonia Castedo, que intenta evitarlo por todos los medios. Castedo ha trasladado a su círculo cercano que no le gusta la idea de ver a Ripoll en el puerto. La alcaldesa lo dejó sin sueldo en el ayuntamiento, al no otorgarle ninguna competencia. Castedo tiene como aliados al exconseller Mario Flores y al propio Campoy, próximo a Federico Trillo. No desea tener a un rival político en un área de enorme importancia para Alicante. Castedo ha transmitido a su círculo su preocupación por los posibles choques.
Pese a eso, Alberto Fabra está decidido a situar a Ripoll al frente de la Autoridad Portuaria, el puesto que el propio presidente del PP provincial ambicionaba y el que le negó Camps.
Ayer mismo, el jefe del Consell reconoció que "se está mirando" la posibilidad de que Ripoll sea colocado al frente del puerto. En este sentido, reiteró que "todas las personas que son útiles para el proyecto del PP van a contar" para el jefe del Consell, con lo cual el posible nombramiento de Ripoll "es un tema que habrá que decidir".
En esa misma línea, subrayó que se queda "con la suma de los esfuerzos de todas las personas que quieren hacer el PP más grande y a contribuir a tener una sociedad mejor".
Al respecto, la ministra de Sanidad, Leire Pajín, mostró su deseo de que la persona que sea designada tenga "un perfil que le dedique su profesionalidad a los intereses del Puerto de Alicante" y recordó que la Ley de Puertos establece que "esa competencia es autonómica".