PACO CERDÀ VALENCIA
El conseller de Educación, José Císcar, anunció ayer que habilitará subsedes de la Escuela Oficial de Idiomas en las instalaciones de los institutos que se queden vacíos por la tarde y estén enclavados en un entorno poblacional sin este tipo de enseñanza. El objetivo es ahorrarse el gasto de construcción de los nuevos centros de idiomas, al tiempo que se incrementan las plazas en la educación reglada de lenguas extranjeras, que este curso ha arrancado con una lista de espera de más de 10.000 alumnos en las escuelas de idiomas de la Comunitat Valenciana.
La propuesta, anunciada en declaraciones a Europa Press, es una de las medidas estrella de un nuevo Mapa Escolar que, según añadió el conseller, se basará en acuerdos entre la Generalitat y los ayuntamientos para aumentar la "optimización y racionalización" de las infraestructuras y reducir la construcción de centros. Menos gasto, más aprovechamiento.
"En vez de construir un centro al que tendrían que desplazarse alumnos de los municipios de alrededor y recorrer 20 o 50 kilómetros, los estudiantes podrían quedarse en su localidad", justificó José Císcar. El conseller agregó que su conselleria está "priorizando" los municipios "con carencias más importantes" de infraestructuras, "pero la idea es, hasta junio del año que viene, cerrar prácticamente con todos los ayuntamientos" un experimento que ya se ha iniciado en Oliva, Nules o Sant Joan d'Alacant.
Los sindicatos no quieren parches
Los sindicatos acogieron la propuesta con un frío optimismo. El portavoz del Sindicat de Treballadors de l'Ensenyament del País Valencià (STEPV), aseguró que "siempre que se pueda aprovechar las instalaciones en horario no lectivo es positivo, como ocurre con las escuelas de adultos que ocupan otros centros escolares. Eso sí: siempre que eso no impida la construcción de Escuelas Oficiales de Idiomas (EOI) donde hagan falta y no interese tanto construirlas, como en las zonas del interior" del territorio autonómico.
Desde Comisiones Obreras, el sindicalista Miguel Ángel Vera objeta que esta solución no es extensible a toda la C. Valenciana. "Habrá localidades pequeñas en las que sea imposible construir una escuela de idiomas, pero hay ciudades medianas y grandes en las que no se puede renunciar a las EOI que son necesarias". Es decir: alertan de que sea un intento oculto de poner parches para remediar la escasez de plazas en las escuelas públicas de idiomas y la necesidad de conseguir diplomas oficiales que acrediten el dominio idiomático.
Al respecto, el conseller de Educación reconoció que el proyecto de construcción de la segunda Escuela Oficial de Idiomas en la ciudad de Valencia -que acumula cuatro años de retraso- es "un caso distinto" al tratarse de "una necesidad".