ÁLEX SERRANO VALENCIA
La policía, tras el dictamen de la Fiscalía de Menores de Valencia, devolvió el pasado miércoles a Argelia a un joven de esa nacionalidad que llegó ese día como polizón en un carguero con bandera egipcia junto a otras tres personas. Todos ellos aseguraban ser menores, pero la fiscalía únicamente acreditó esa condición a los otros tres, que se quedaron en Valencia en el Centro de Recepción de Menores de Monteolivete. Del cuarto, que responde a las iniciales Q. B., no se pudo afirmar que fuera menor, según las pruebas médicas, y fue devuelto a Argelia, pese a que como denunció ayer la Comissió d'Ajuda al Refugiat del País Valencià -CEAR-PV-, aseguró ante la Fiscalía de Menores que había recibido "amenazas de muerte" en su país: "He salido de allí porque tengo problemas y quieren matarme".
Los oficiales del mercante Al Hurreya detectaron a los polizones durante la travesía hacia Valencia, y avisaron a las autoridades portuarias, que estaban esperando la llegada del barco cuando este atracó en el muelle Turia el miércoles por la tarde. Fue ese el momento cuando las cuatro personas aseguraron ser menores de edad y fueron puestas a disposición de la Fiscalía de Menores para que realizara las pruebas pertinentes.
Salva Lacruz, portavoz de CEAR-PV, indica que los exámenes médicos que se aplican en estos casos -una radiografía ósea de la muñeca- tienen "un margen de error de dos o tres años", por lo que si el dictamen pericial dice que la edad de la persona es de dieciocho años, "tiene la suerte echada". "Eso sí, no tenemos nada que decir con respecto a la defensa de los menores que se hace en España: si eres menor, te puedes quedar sin problemas", valora Lacruz.
"Desprotección e indefensión"
La entidad lamentó ayer "la desprotección e indefensión que esta persona sufrió en territorio español, al no haber tenido acceso al procedimiento de solicitud de asilo". Así, CEAR-PV denuncia que a Q. B. se le impidió la posibilidad "de realizar una solicitud de Protección Internacional ante la Oficina de Asilo y Refugio (dependiente del Ministerio del Interior), prevista en la legislación española y en el derecho internacional".
"De haberse respetado el procedimiento, esta persona, de acuerdo a sus circunstancias, a sus intenciones y a su derecho, no habría sido devuelto al buque de ningún modo, las autoridades estarían estudiando su caso, y en estos momentos su vida no correría grave peligro", indica CEAR-PV. El mercante, que zarpó de Valencia el pasado miércoles por la noche, lo hizo "a toda velocidad, como si tuviera prisa", explicó ayer Lacruz, y anoche mismo ya había atracado en el puerto de Argel, tal como pudo saber este diario. Según Lacruz, en otras ocasiones "se ha podido salvar a la persona" porque el siguiente puerto donde atracó el barco en cuestión "era español", donde la comisión podía actuar y poner en marcha "todos los procedimientos legales necesarios para que el menor se quede en territorio español si sus condiciones hacen que sea necesario".
CEAR-PV insistió ayer en "la obligatoriedad del cumplimiento de la normativa vigente en materia de protección internacional y exige que garantice el acceso al procedimiento de asilo a aquellos que lleguen a España".