R. MONTANER VALENCIA
El inminente cambio de inquilino de la Moncloa ya empieza a tener un efecto moderador en las reivindicaciones ante Madrid de la Generalitat. Así, el Consell ha pasado de demandar al Gobierno "proyectos y presupuestos" para el Corredor Mediterráneo, a hablar ahora de "adaptar los plazos".
En este sentido, el director de Transporte de la Generalitat, Carlos Eleno, dijo ayer tras la aprobación de la Declaración de Valencia que, pese a que esta infraestructura es "necesaria, prioritaria y estratégica" y que hay que ir planificando "su implantación lo más rápido posible", su desarrollo "va a depender de la financiación estatal". "Por ello -añadió- estamos dispuestos a negociar con el Gobierno para adaptar los plazos, pero somos conscientes de la situación real del país".
El Corredor Mediterráneo, según el secretario general de Ferrmed, Joan Amorós, "juega en primera división" desde que el 17 de octubre la Comisión Europea propusiera su inclusión entre los ejes prioritarios de la Red Ferroviaria Central Europea, una malla que aún tardará un año en aprobar el Consejo y el Parlamento Europeo.
Tanto Amorós como la consellera de Infraestructuras, Isabel Bonig, que inauguró la asamblea de Ferrmed, incidieron en que en el corredor, debido a su rentabilidad -estimada en un 11%-, "podría tener cabida la colaboración público-privada". Sin embargo, hasta ahora, ninguna empresa ha anunciado su intención de invertir en este eje.