J. V. P.
El Ayuntamiento de Valencia aseguró ayer a este diario que los vecinos de las finca situada frente a la Basílica de la Virgen estaban informados sobre la instalación del nuevo toldo que cubrirá la plaza durante las fiestas de la ciudad.
Como publicó Levante-EMV, los propietarios de las viviendas en las que están colocados desde hace años los anclajes de la tela se niegan a que se instale, alegando que no se les ha consultado sobre la obra y que esta estructura les produce molestias. Tras nueve meses de trabajos preparatorios para colocar el ingenio de 300.000 euros los vecinos criticaron que «deben haber dado por hecho que estamos dispuestos a admitir la colocación porque se ha hecho tradicionalmente, pero no es así». Además, «cuando estaba el antiguo toldo colocado y había viento se notaba cómo vibraba el edificio y hacía mucho ruido». Han puesto el caso en manos de abogados. Aseguraban que temen que los daños que se han producido en la estructura de la Basílica, de donde se cuelga el otro extremo, también existan en su edificio.
Fuentes del gobierno municipal aseguraban que «en casi cincuenta años no hemos recibido ninguna queja» y que los vecinos sólo se han pronunciado cuando se les avisó de que los operarios iban a revisar los anclajes. Desde el Ayuntamiento dicen que el vecindario estaba al tanto del cambio del toldo «que ofrece mejoras. Es más ligero y se puede plegar más rápido cuando hayan rachas de viento».
Sobre el edicto para que los vecinos permitieran el paso de los técnicos, las fuentes argumentaron que «se tuvo que hacer para comprobar la situación de seguridad de los amarres». Por otro lado, la alcaldesa, Rita Barberá, apuntó al ser preguntada por este diario que desconocía «la causa y fondo» de la situación, que sólo sabía por este medio, por lo que dijo «no puedo opinar». «Estoy segura de que si hay alguna dificultad se podrá superar», sentenció.