JORDI RUIZ CASTELLÓ
Los errores en la construcción del aeropuerto de Castelló obligan a demoler obras ejecutadas y a rehacerlas. Así lo desveló ayer el presidente de Aerocas, Carlos Fabra, quien admitió que la plataforma de giro de los aviones no sirve, por lo que hay que edificar una nueva. Fabra admitió el retraso de las instalaciones y eludió poner una fecha de apertura, pese a que anunció que sería en mayo.
Carlos Fabra reunió al consejo de administración de Aerocas en la Cámara de Comercio, entidad de la que es secretario general. Uno de los principales puntos que se abordó fue la rescisión del contrato a Concesiones Aeroportuarias, la empresa que construyó la infraestructura y que tenía encomendada su explotación. El consejo de Aerocas delegó en el presidente Carlos Fabra y en la vicepresidenta Lola Johnson las negociaciones "políticas" para intentar llegar a un acuerdo. "La concesionaria no ha cumplido aquello que estaba escrito que tenía que cumplir y hemos rescindido el contrato. Intentaremos llegar a un punto de encuentro y si no lo conseguimos se resolverá en el juzgado", aseveró Fabra.
El presidente de Aerocas admitió que la plataforma de giro de aviones del aeropuerto no cumple las medidas de seguridad que exige el Estado. "La zona de giro que se hizo rápidamente no es conforme y la dirección técnica de la obra ha decidido que se levante, se demuela y se haga de nuevo", aseveró.
¿Quién ejecutará la obra? Según afirmó, todas las obras pendientes se realizarán con cargo al aval de 4 millones de euros que depositó la concesionaria cuando le fue adjudicada la construcción del aeropuerto. El aval vence el 30 de marzo y, si no hay acuerdo con la empresa, se ejecutará para pagar los trabajos.