25 de noviembre de 2016
Día Internacional contra la violencia machista

"Sí se puede salir del maltrato y ser feliz, pero no sin ayuda"

Víctimas como Gracia Prada relatan su experiencia para apoyar a otras mujeres a retomar las riendas de su vida tras denunciar a sus agresores

25.11.2016 | 22:54
Gracia Prada, una víctima de malos tratos, relata su experiencia para ayudar a otras mujeres

MÁS INFORMACIÓN

Teléfono de atención a las víctimas 016

Teléfono gratuito y confidencial que está operativo las 24 horas del día y que atiende en seis idiomas a posibles víctimas en todo el territorio nacional.

«Ufff... Tienes mala cara, ¿te pasa algo?»; «¡Madre mía! Pero, ¿cuánto has adelgazado?», «Hace mucho que no te vemos... ¿Todo bien?». La mujer a la que van dirigidas las preguntas, realizadas en distintos momentos y por distintas personas, baja la mirada. «Sí, todo bien». Ella sabe que no es así. Su vida es un infierno, las broncas con su pareja son diarias, está deprimida, ha perdido el apetito y se siente una mierda. Literalmente. Pero también cree que es una mala racha, que es su carácter el causante del mal humor de su marido al que, a veces, se le va la mano. Piensa que pasará.

Duda hasta sobre qué ponerse cada mañana. Si no elige la prenda adecuada, puede que él estalle. Puede. Si no ha preparado el plato que a él le apetece, puede que la insulte. Puede. Si habla por teléfono, puede que él se enoje. Puede. Y con esa intención permanente de agradarle, de mantener la calma, de que sus hijos no vean su sufrimiento, vive, o malvive, hasta que se da cuenta de que sí, tiene mala cara y sí, ha adelgazado 15 kilos y sí, casi no sale a la calle porque es mejor que nadie la vea y le pregunte. Mejor. Porque es una mujer maltratada, pero no lo sabe.

¿Cómo puede ser? Pues es. Y no en un caso ni en dos. No es la excepción, sino la regla. Hasta que una mujer asume que está siendo víctima de malos tratos pasa tiempo, demasiado tiempo. Porque antes del primer golpe ha habido muchos insultos. Cuando se trata de palizas, de lesiones, de agresiones físicas, el protocolo se activa y el sistema, con claros y sombras, funciona. Es lo que una de las personas anónimas que participan en este reportaje llama «víctimas de bolsa».

Cuando se trata de malos tratos psicológicos, con alguna que otra agresión física (si la hay) la historia es bien diferente. «Es la víctima la que debe demostrar un maltrato que se realiza de puertas para adentro, en el ámbito privado», afirma la misma mujer. No quiere dar su nombre. Aún acude a los juzgados día sí, día también. Pero le da rabia tener que esconderse, no dar su nombre ni mostrar su rostro. «¿Vergüenza? Vergüenza le tendría que dar a él», responde.

No ha sido fácil encontrar a víctimas de violencia machista que quieran contar su historia a cara descubierta. Pero las hay. Gracia Prada es ejemplo de ello. Pero ella no es una víctima. Es una superviviente. Tiene 50 años, dos hijos (de 22 y 11 años), trabaja en la Fundación Ana Bella y coordina el proyecto «Amigas», un programa donde víctimas de violencia machista se ayudan entre sí. Las que ya han superado el miedo, la frustración, los juicios... Las que han conseguido retomar las riendas de su vida trabajan con las que aún están inmersas en un proceso doloroso para el que no hay un tiempo de recuperación estimado.

El mensaje de Gracia es positivo. ¿Se puede recuperar la vida tras ser víctima de violencia machista? Su respuesta es contundente: «Sí, por supuesto». Pero matiza: «Con la mochila a cuestas, porque arrastras un pasado. Aunque, en mi caso, yo utilizo mi mochila para ayudar a otras mujeres. No tengo secuelas porque, en mi caso, lo tengo superado». De esa «mochila» hablan todas. Las vivencias dramáticas, los episodios violentos, los malos tratos psicológicos... Esa huella es imborrable. Gracia cuenta su experiencia como trabajadora de la fundación. No para de dar charlas, la información es poder y las mujeres deben empoderarse. Sin embargo, no quiere hablar de su experiencia personal. Ni dramas, ni detalles de palizas o episodios concretos. Ese es el trato.

Otra vida es posible
«Mi exmarido me maltrató durante 18 años. No podía sentarme en el sofá a ver una película con mis hijos. Oía la llave en la puerta y me ponía a temblar. Tenía miedo, pánico. Hace diez que me divorcié y ahora puedo decir, alto y claro, que por supuesto que se puede recuperar la vida. Ahora me siento libre en mi casa, soy dueña de mi vida. He vuelto a soñar. Fíjate, algo básico, pero ni tan siquiera podía dormir tranquila. Mi mensaje es positivo porque las víctimas de malos tratos somos mujeres valientes, fuertes y luchadoras. Somos supervivientes», explica. De ahí la camiseta que lleva con orgullo tras crear una red de entidades que buscan el empoderamiento de las víctimas de malos tratos. «Mis hijos dicen que tienen una mami nueva», explica entre risas. Porque sí, ha vuelto a reír. Con la boca y con la mirada.

«Sí se puede. Se puede superar el maltrato y se puede recuperar la autoestima. Se puede ser feliz y vivir una vida plena. Yo soy ejemplo de ello, pero también digo que no se puede hacer sin ayuda», explica. Y para eso, para empezar a caminar, hay que romper el silencio, el mejor aliado del maltratador. «El problema reside en que no te das cuenta de que estás siendo maltratada. Lo excusas, le buscas explicación a su comportamiento e intentas imaginar un mundo dónde él ha cambiado. Pero no cambiará», sentencia.

Denunciar al maltratador es clave, pero no tiene por qué ser el primer paso, ni mucho menos. «Yo acudí primero a la asociación a la que pertenezco como una voluntaria. No le dije a nadie mi situación. No me presenté ni acudí por ser víctima, o por creer serlo, pero fue clave para mí. Ahí me di cuenta de lo que me pasaba», explica. Y ahí empezó la nueva vida de Gracia. Un ejemplo de que otra vida es posible, aunque sea con una mochila a cuestas que , en su caso, sirve para ayudar a otras mujeres.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook


Comunitat Valenciana


En valenciano, solo si quiere la Justicia
En valenciano, solo si quiere la Justicia

En valenciano, solo si quiere la Justicia

El abogado al que le pidieron que tradujera él mismo la demanda presentada en lengua propia recibe...

El PP ataca al Consell por imponer un «sesgo lingüístico» funcionarial

El PP ataca al Consell por imponer un «sesgo lingüístico» funcionarial

La diputada San-Segundo critica que el bipartito quiere usar el valenciano como un «filtro...

La operación de Nayra sí fue real

La operación de Nayra sí fue real

«Mucha gente que no nos conocía ni nos conocerá colaboró; eso ahora sería más difícil», comenta la...

Casi un tercio de los desempleados valencianos no utiliza nunca internet

Casi un tercio de los desempleados valencianos no utiliza nunca internet

El Servef lanza un programa piloto de formación a parados en el uso de las Tecnologías de la...


Antonio Torralba: ´Los robots superarán la visión humana´

Antonio Torralba: ´Los robots superarán la visión humana´

«Nosotros tenemos barreras biológicas que no tiene un ojo artificial», resalta el investigador

Rubén Trenzano: ´¡Basta ya de hacer de la lengua un problema! No queremos imponer´

Rubén Trenzano: ´¡Basta ya de hacer de la lengua un problema! No queremos imponer´

«Los valencianohablantes nos hemos acostumbrado demasiado a las agresiones verbales y eso nos...

Restaurantes en Valencia

Los mejores restaurantes en Valencia

Descubre los mejores restaurantes de tu zona: Gandía, Torrent, Sagunt... y disfruta de la cocina valenciana.
Todos los restaurantes de Valencia

 

Heráldica

Los mejores restaurantes en Valencia

¿Conoces la historia y los orígenes de tu apellido? Visita nuestro canal de Heráldica y descarga tu lámina. Si no encuentras tu apellido, pídelo gratis.

 
Enlaces recomendados: Premios Cine