A. G., Valencia
La organización del V Encuentro Mundial de las Familias, que concluirá con la visita del Papa a Valencia en julio, calificó ayer de «roce político» lo sucedido el pasado martes en el Palau de la Generalitat, cuando el portavoz del Consell, Esteban González Pons, disolvió una reunión con representantes del Gobierno central por las diferencias sobre el viaje de Benedicto XVI. Los organizadores dan por hecho que la situación se reconducirá y confían en la gestión del conseller Juan Cotino, que el próximo martes se entrevistará en Moncloa con el secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, comentó un portavoz de la fundación encargada de los actos.
Esta postura conciliadora se ajusta a la filosofía que el Vaticano y su Nunciatura en España han reclamado para la visita del Pontífice. Según ha podido saber este diario, los responsables eclesiales han manifestado la voluntad de que la presencia en Valencia del Papa no se vea envuelta en un ambiente de crispación y enfrentamiento político en los contactos mantenidos con representantes del Gobierno y de la organización del Encuentro. «Nadie lo quiere», apuntaron ayer a este diario fuentes de la fundación.
Los mensajes ayer eran de calma. No obstante, la organización defendió el trabajo realizado hasta ahora y, en referencia a la postura de La Moncloa, rechazó intentos de patrimonializar o controlar la visita bajo el argumento de que Joseph Ratzinger es jefe de Estado. «La Nunciatura lo ha dejado claro: es un viaje pastoral, no de Estado», sentenciaron ayer fuentes de la fundación.
El Gobierno admite esta concepción de viaje pastoral, pero insiste en que está «obligado a participar», ya que existe una serie de protocolos para garantizar la seguridad de los jefes de Estado.
El conseller de Agricultura, Juan Cotino, conoce a Moraleda personalmente, ya que estuvo anteriormente en el ministerio homólogo. Este factor y el hecho de que ninguno participara en la reunión del martes se considera que favorecerán que la tensión baje.
El PSPV denunció el «arrebato que tiene el Consell de apropiarse y hacer política con todo, también con el Vaticano y el orden celestial», dijo Andrés Perelló. Defendió que el Gobierno es el responsable de la seguridad del Papa y, por ello, debe «tener claro cómo se coordina». El líder del PSPV, Joan Ignasi Pla, se reunión ayer en Toledo con el cardenal valenciano Antonio Cañizares y le trasladó «los mejores deseos» para el Encuentro.El presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez, recordó al Gobierno que «el Papa y su mensaje» es «el centro» de la visita a Valencia. «Cada uno debe ocupar su lugar», dijo.