Levante-EMV, Valencia
El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, pidió ayer al conseller de Infraestructuras y Transporte, José Ramón García Antón, que se reúna con los alcaldes de todos los municipios (tanto socialistas como populares) por los que discurre la Línea 1 de Metrovalencia, en la que el pasado 3 de julio descarriló un convoy y que causó la muerte de 43 personas, según confirmaron fuentes de la Generalitat.
La petición de Camps responde a la carta remitida por el alcalde de Torrent, Josep Bresó, al jefe del Consell en representación de los alcaldes socialistas de Alginet, Burjassot, Alcúdia, l'Eliana, la Pobla de Vallbona, Moncada, Paiporta, Paterna, Picanya y Picassent, para tratar los «numerosos incidentes» que se producen en la Línea 1 de Metrovalencia y que, tal y como consta en este escrito, «están provocando una gran alarma social y una preocupación creciente entre los usuarios de esa línea».
La carta llegó ayer a Presidencia de la Generalitat y el jefe del Consell encargó al titular de Infraestructuras mantener un encuentro, aunque no sólo con los alcaldes socialistas, solicitantes de la reunión, ya que la Línea 1 del metro discurre por municipios de «todo signo político», señalaron las citadas fuentes.
El alcalde de Torrent pedía a Camps en su carta que «se digne» a concederles una entrevista en la que «podamos transmitirle de primera mano nuestro sentimiento y nuestra opinión sobre estos hechos, así como intercambiar puntos de vista sobre la manera de actuar».
La orden a García Antón para que se reúna con los alcaldes es el segundo toque de atención público que el presidente de la Generalitat da a su conseller de Infraestructuras a cuenta de los problemas de la líneas 1 del metro. El jueves de la semana pasada, Camps compareció en las Corts y allí expresó su descontento con la situación de la línea 1 y las numerosas averías que viene padeciendo. Es más, pidió disculpas a los usuarios por los problemas que les está causando, aunque sin referirse en ningún momento al accidente que costó 43 vidas en el mes de julio.
La última avería
Esta reprimenda no tuvo un efecto inmediato y apenas unas horas después la línea 1 volvió a registrar una incidencia. Cuarenta minutos estuvo interrumpido el servicio entre Torrent y Picanya, lo que generó la enésima queja de usuarios, oposición y alcaldes de la zona.
Precisamente en respuesta a esas protestas, ahora Camps ha vuelto a señalar a su conseller encargándole que se reúna con los alcaldes para explicarles las circunstancias de la línea 1 y los proyectos que Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) tiene al respecto.
García Antón ha evitado hasta ahora responder a las preguntas de los periodistas sobre una posible dimisión, algo que por otra parte ya le fue exigido con insistencia tras el accidente de julio.