J. R., Valencia
El conseller de Economía y Hacienda, Gerardo Camps, llegó a pedir a la oposición que ayudara al Consell a limitar el «afán perfeccionista» de Santiago Calatrava en el Palau de les Arts. El titular de Hacienda hizo esta singular petición al PSPV en un reciente debate en las Corts con motivo de una pregunta formulada por el socialista José Camarasa. El diputado pidió al conseller que se pronunciara sobre las polémicas declaraciones que desde Oviedo realizó el arquitecto el pasado 24 de octubre en las que pedía que la Generalitat «dejara de programar obras absurdas y le dejaran trabajar en paz» para acabar la obra en condiciones.
En su intervención, el diputado preguntaba qué estaba pasando en este proyecto para que diez años después de iniciarse las obras estuvieran sin terminar y quienes estaban entorpeciendo la labor de la dirección facultativa de las obras. La respuesta del conseller cobra especial interés tras la ocurrido este fin de semana. «El señor Calatrava es un perfeccionista nato -dijo Camps- y quiere llevar hasta el extremo esa búsqueda de la perfección». Y prosiguió: «Y en todo caso, el grupo parlamentario socialista debería animar a la propiedad, o sea, al Consell a través de Cacsa, de la sociedad pública, a que sin que la calidad del proyecto disminuyera se limitara ese afán perfeccionista hasta el extremo -yo diría que universal- de don Santiago Calatrava». Las palabras del conseller evidenciaban la incomodidad que ciertas peticiones del arquitecto causan en el departamento de Hacienda incapaz de frenar los sobrecostes en el proyecto. «Nadie discute su capacidad como dirección facultativa de las obras; cada euro invertido allí es porque el señor Calatrava lo ha dicho y porque la UTE lo ha certificado», añadió.
En otro momento de su intervención, el conseller Camps reconocía que, un año después de la inauguración, la dirección facultativa todavía no había hecho entrega de la obra.