J. Damiá/P. Varea, Valencia
La Generalitat solicitó al Ayuntamiento de Valencia en septiembre de 2005 la licencia de actividad para el Palau de les Arts, que el equipo de Gobierno del PP sostiene ahora que no necesita. Así consta en una de las respuestas que el Concejal de Actividades, Vicente Igual, realizó a preguntas del portavoz socialista en Valencia, Rafael Rubio, en el pleno del pasado mes de septiembre. El concejal popular argumentó que el ayuntamiento no había otorgado esa licencia por entender que, aunque la actividad de auditorio entra en el ámbito de aplicación de las consideradas como calificadas, el Decreto 2138/1968 «instaura un régimen específico de intervención preventiva de las actividades calificadas de promoción pública, sustitutivo del sistema de licencias municipales». Igual se basaba también en la interpretación de la ley de la Generalitat 2/2006 de Prevención de la Contaminación y Calidad Ambiental, en base a que afirmaba: «Cabe la posibilidad de que esta actividad sea excluida del régimen de licencia ambiental».
Al respecto Rubio aseguró ayer que, de ser así, «no existe» ningún acuerdo entre ayuntamiento y Generalitat por el que se exima al Palau de les Arts de la licencia de actividad, por tanto, en su opinión, sí que la necesitaba. Rubio insistió en que, de todos modos, el teatro debería tener una licencia ambiental para la cual, aunque la Generalitat se pudiera dotar a sí misma de los informes necesarios, debería informar al ayuntamiento, «puesto que es una actividad calificada y sujeta al régimen de espectáculos públicos».
En relación con eso tanto el concejal del PSPV como la edil de EU, Victoria González, pusieron el acento en que el servicio de Bomberos no ha girado ninguna inspección al edificio ni emitido ningún informe, a excepción del que se redactó sobre los planos de la obra.
Permiso de apertura
González incidió también en que la normativa a la que recurre Igual establece que la licencia de actividad es competencia del órgano municipal adecuado y, por tanto, dijo, «Igual miente y se lava las manos a la hora de conceder una licencia de actividad». La edil de EU explicó que la licencia ambiental que la Generalitat puede otorgar «no tiene nada que ver con la de actividad o la de apertura». Los pasos serían: primero, otorgar la licencia de actividad, y luego, cuando se compruebe que todo es correcto, la de apertura, «ya que la de actividad no permite abrir al público».
El concejal de Actividades volvió a defender ayer en una rueda de prensa posterior a la de la oposición que la Ciudad de las Artes y las Ciencias (Cacsa), como entidad pública, no se halla sujeta a la concesión de licencia municipal de actividad para el Palau de les Arts.
«En su día les concedimos licencia de obras, como es preceptivo. Como ayuntamiento hemos cumplido y seguiremos cumpliendo con nuestras obligaciones», comentó Igual, tras acusar Rubio y González de «cortar y pegar artículos de la ley». El edil del PP dijo que sus afirmaciones «no son baladíes porque están avaladas por los informes jurídicos y rubricados por el secretario general».Rubio pidió sin embargo dejar a un lado el debate sobre quién debe otorgar las licencias y exigió que «se aporten los certificados que garanticen la seguridad firmados por el funcionario al que corresponda firmarlos» porque, señaló, «los valencianos que vayan al Palau deben saber si están seguros». «Si mañana pasa algo, y sigue sin licencia, quién asume la responsabilidad, Camps o Barberá», se preguntó Rubio.
Cuando se inundó Natzaret por unas obras portuarios que no necesitaban licencia, quedó en evidencia la falta de control municipal sobre este tipo de proyectos.