V. Romero, Valencia
Los diputados socialistas, Antoni Such y José Camarasa, presentaron ayer en rueda de prensa el recurso de súplica presentado ante el Tribunal Superior de Justicia contra la admisión a trámite de la querella presentada por el portavoz del PP en el Congreso, Eduardo Zaplana, contra ambos parlamentarios y los empresarios Antonio Moreno Carpio y José Herrero. Estos dos implicaron a Zaplana en el cobro de comisiones ilegales por obras en Terra Mítica en unas conversaciones grabadas que Camarasa y Such entregaron a la Fiscalía.
Zaplana se querelló contra los cuatro por la difusión de las conversaciones y por la presentación de la denuncia. Tras un trasiego entre distintos tribunales, finalmente el TSJ ha admitido a trámite la querella.
En su recurso contra esta admisión, Camarasa y Such recuerdan que actuaron conforme a la ley al poner en conocimiento de la Fiscalía -competente para investigar- unos hechos por si estos pudieran ser constitutivos de delito. Afirman además que lo hicieron sin añadir mayores connotaciones y desde una perspectiva objetiva. Pero los diputados lanzan además un mensaje al TSJ, al recordar jurisprudencia del Constitucional y del Tribunal Supremo que protege la inviolabilidad parlamentaria de cargos electos por las opiniones manifestadas en el ejercicio de sus funciones. Entre la doctrina aportada al TSJ figura un auto del Supremo por el que archivó otra querella presentada por Zaplana contra el presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra. Este último dijo públicamente que Zaplana era la «pieza clave» de la «financiación ilegal del PP». «Zaplana ha llegado a la política para enriquecerse con chanchullos y dinero negro», se le atribuye a Ibarra en el recurso presentado por los letrados del PSPV.
En respuesta, el diputado en Les Corts del PP Manolo Gómez calificó de «indecente» que los dos diputados del PSPV-PSOE José Camarasa y Antoni Such «se arruguen cuando existe la posibilidad de que la Justicia investigue su comportamiento» y los acusó de «ampararse» en su condición de diputados para «acusar de falsedades» a otro político.
Para el diputado popular, si los representantes socialistas «están tan convencidos de que actuaron correctamente», no se entiende que pretendan impedir que la querella de Zaplana siga su curso y «se llegue hasta las últimas consecuencias». «No es de recibo que dos diputados se conviertan en policías e investiguen», continuó Gómez, «y ahora se nieguen a que los jueces determinen si cometieron el delito de calumnias e injurias graves». Según las palabras del diputado popular, «es de cobardes esconderse detrás de su labor como parlamentarios» y los acusó de «actuar de mala fe» al filtrar informaciones a los medios de comunicación y dando ruedas de prensa para «intentar manchar el nombre de Eduardo Zaplana», informa Efe.