P. G. B., Valencia
Horas y horas delante del ordenador, con el único alimento de los dedos sobre el teclado y la mirada estampada sobre la pantalla. Da igual que sea un chat para hablar con amigos de cualquier lugar del mundo o conversaciones a través del messenger o perder la noción del tiempo en las múltiples pantallas de juegos... la adicción a internet ha empezado a cobrarse la salud psíquica de los jóvenes, prueba de ello es que ya una docena de adolescentes entre 14 y 15 años acaban de iniciar un tratamiento de deshabituación en la Fundación Arzobispo Miguel Roca-Proyecto Hombre, donde han acudido de la mano sus padres, según relataba ayer la agencia Avan del Arzobispado de Valencia.
Los afectados han iniciado una terapia específica para luchar contra una dependencia que se ha convertido en obsesiva y compulsiva que les llevaba a permanecer hasta las cuatro de la madrugada pegados a la pantalla del ordenador.
El director técnico del Programa de Prevención de Proyecto Hombre, Ángel Iturbi, ha manifestado que la mayoría de los jóvenes, «son adolescentes que usan los chats o los juegos por internet constantemente y que posteriormente tienen absentismo y fracaso escolar». Esta adicción despierta en los jóvenes conductas agresivas contra los padres, con quienes mantienen fuertes enfrentamientos.
El experto ha señalado que la adicción a los chats para comunicarse está relacionada con la timidez, la baja autoestima y la escasez de habilidades sociales para relacionarse con los demás cara a cara. «En el caso de los ciberjuegos, la adicción es con frecuencia mayor que la que se tiene a los chats o a los móviles porque competir y ganar son estímulos muy fuertes», agregó Iturbi, que destacó que una de las razones de esta adicción es, «la falta de control del tiempo libre por parte de los padres, lo que hace que los hijos se sientan solos y se refugien en la red».
El tratamiento dura de 8 a 10 meses y mantiene el alejamiento a internet durante dos meses.