M. Nácher, Cullera
La ejecución de la sentencia que reconoce el derecho de los vecinos de una finca de apartamentos a recibir una indemnización por perder vistas al mar al modificarse el proyecto de construcción de una urbanización situada en primera línea de la playa de Cullera se encuentra en estos momentos en trámite y será el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana el que habrá de determinar la compensación que percibirán finalmente los propietarios del edificio Casa d'Anna.
Todavía está por concretar si es económica o de otro tipo, aunque la dificultad de aceptar un derribo parcial del edificio que ha perdido el juicio ante los daños que podría causar a a terceros (cuantos compraron apartamentos sin conocer el problema urbanístico) hace más viable la compensación económica.
Los expertos y juristas consultados por este periódico consideran que la indemnización será difícil de establecer, porque se ha de valorar el perjuicio causado a los propietarios al eliminarles la vista a la playa y cómo se puede restablecer ese derecho. Una de las opciones más improbables para compensar a los propietarios del Casa d'Anna es la demolición de la finca Florazar V, porque esta actuación entraría en conflicto con el derecho de los propietarios de este último edificio.