Levante-EMV, Valencia
El pasado sábado, la asociación de vecinos del Cabanyal-Canyamelar requirió la presencia policial en la peluquería ubicada en una planta baja en la esquina de las calles Padre Luis Navarro y Arcipreste Vicente Gallart, donde el propietario había detectado unos días antes la existencia de grietas. A pesar de que toda la zona -como han denunciado reiteradamente los vecinos que forzaron incluso la convocatoria de un pleno monográfico y extraordinario de la junta municipal de distrito- se encuentra levantada por las obras de urbanización, la empresa que las ejecuta ha negado cualquier relación con los daños.
Finalmente, el propietario afectado decidió presentar una denuncia para que se investiguen los hechos, ya que también se apuntaba hacia una zanja abierta por la compañía de servicios. En la esquina, hay un trozo de acera partido, posiblemente, creen los vecinos, por la apertura de la zanja, posterior relleno y el paso de las máquinas de obras públicas. En este punto ha aparecido la grieta en el muro de carga. No es el único desperfecto. La asociación conoce casos de deterioro de zócalos, aunque los responsables municipales negaron en el pleno tener constancia de quejas.