J. Marín/V. Zaragoza, Benidorm
El fallecimiento se produjo a las 2,45 horas de la madrugada de ayer, tras un progresivo agravamiento de su estado de salud que provocó que, dos días antes, tuviera que volver a ser sedado y conectado a una máquina de respiración asistida. El féretro con los restos mortales de Alejandro Ponsoda, llegó ayer a Polop de la Marina minutos después de las 4 de la tarde.
La demora en el traslado obedece a que el cuerpo del alcalde polopino fue sometido a los análisis forenses preceptivos para determinar el alcance de las lesiones, y los daños internos causados por los dos proyectiles que impactaron sobre él, uno de los cuales pasó rozando el labio superior, provocando
La edil, ATS de profesión, fue el enlace entre el personal facultativo que atendía a Alejandro Ponsoda, y la familia del alcalde y la corporación municipal. En la tarde del viernes, el estado del edil polopino se agravó, haciendo temer el fatal desenlace.
En la puerta del Ayuntamiento de Polop esperaban la llegada del féretro la corporación en pleno, con el alcalde en funciones, Juan Cano, al frente. Con la llegada del féretro con los restos mortales de Ponsoda, el dolor contenido desde que se conoció el óbito, estalló y algunos de los concejales no pudieron contener el llanto.
La capilla ardiente quedó instalada en el salón de plenos del Consistorio, aunque ésta no fue abierta al público hasta poco antes de las siete de la tarde, por expreso deseo de la familia, que quería estar durante unas horas en la más estricta intimidad. En la capilla ardiente se encontraban las dos hijas de Alejandro Ponsoda, Fátima y María, y el padre del edil, Alejandro, con el que vivía desde fallecimiento de la madre del alcalde, en la pasada primavera.
Presencia de políticos
Numerosos alcaldes de la comarca y concejales del Partido Popular estuvieron presentes