EFE
Según han informado hoy fuentes policiales, los detenidos son una mujer de 51 años y un hombre de 53, ambos de origen cubano, quienes están acusados de los delitos de receptación y contra la salud pública.
La pareja ha sido detenida en su domicilio del barrio de Ruzafa, donde la Policía ha intervenido tres bolsas preparadas para evitar las alarmas de los comercios, un imán para inhabilitar alarmas, nueve teléfonos móviles, una cámara de vídeo, una cámara de fotos, diversas joyas y un perfume.
Asimismo, en la casa había una botella de whisky que aún llevaba colgado el sistema de seguridad, cinco pares de gafas, tres dispositivos para puertos USB y siete bolsitas de cocaína con un peso aproximado de un gramo cada una de ellas, entre otros efectos.
Las investigaciones se iniciaron el pasado día 10, cuando la Policía tuvo conocimiento de que un domicilio de Ruzafa propiedad de un hombre de nacionalidad cubana se podría estar almacenando diverso material presuntamente sustraído por el método del descuido por personas de origen sudamericano que se desplazarían desde diferentes puntos de España para cometer estos hechos.
Las mismas fuentes han explicado que estas personas actúan de manera organizada, de manera que mientras varias de ellas se dedican a distraer en el interior de los establecimientos a los empleados y clientes, otros se apoderan de los efectos y los introducen en bolsas especiales preparadas para no ser detectadas por los sistemas de alarma.
Conseguido el objetivo, estas personas, que suelen usar gorras, sombreros y gafas grandes para evitar ser fácilmente identificados, abandonan el local de forma separada y posteriormente se reúnen en un punto para repartir el material sustraído, que en este caso podría ser el domicilio de Ruzafa, donde pernoctarían alrededor de una semana.
Los policías han hecho entrega a los propietarios de algunos de los efectos que han sido identificados, como una placa de oro que fue sustraída en septiembre, una botella de whisky, unas gafas de la marca Ray Ban y una botella de perfume Channel número 5 que presuntamente habían sido sustraídos de un centro comercial de Valencia.
Los investigadores consideran que el piso de Ruzafa solía ser el lugar de reunión, reparte y almacenaje de los efectos sustraídos para su posterior venta.
La mujer ha quedado en libertad tras prestar declaración debido a su delicado estado de salud, con la obligación de presentarse ante la autoridad judicial cuando sea citada, mientras que el hombre, que tenía antecedentes policiales, ha pasado ya a disposición judicial.