EFE
Estas futuras áreas comerciales en Finestrat, Villajoyosa o L'Alfàs del Pi pretenden aprovechar el tirón económico de la cercana Benidorm, lo que ha hecho que el alcalde de Benidorm, Manuel Pérez Fenoll (PP), se replantee la moratoria para crear nuevas infraestructuras de este tipo en el municipio, pese al rechazo del comercio local.
Fuentes municipales han confirmado recientemente la existencia de negociaciones con Ikea para instalarse en el municipio, pero la Agrupación Independiente de Comerciantes (AICO), que representa a 1.600 comercios, se opone a estas nuevas superficies de forma "radical y rotunda", según su presidente, Alberto Ballester.
En caso de que finalmente se aprueben estas ubicaciones, Ballester ha solicitado que se haga "lo más próximo al centro" para evitar una fuga de los compradores.
Ha recordado que los pequeños comerciantes ya cuentan con el problema de la falta de aparcamiento en el centro y también la limitación horaria para conciliar la vida laboral y familiar, y ha advertido de que habrá protestas si se les perjudica.
Los comerciantes cuentan como aliados con el sector de la restauración, que podría verse afectado por el flujo de posibles clientes hacia estas nuevas zonas.
El presidente de la Asociación de Bares, Restaurantes y Cafeterías (Abreca), Ricardo Verdesoto, ha indicado que "siempre se ha luchado por el comercio dentro de la ciudad y no fuera".
Por el contrario, el presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos de La Marina Baixa, Luis Alarcón, ha mostrado su "total apoyo" a las grandes superficies, bajo el argumento de que se crearían empleos y se daría mejor servicio a los ciudadanos.