V. X. C.,
Dénia
El nuevo mandato en el consistorio de Dénia ha comenzado animado. Con la redacción del nuevo Plan General en el aire las convulsiones de los partidos políticos se multiplican y sólo han hecho falta cinco meses para que el gobierno del PSOE y del Bloc viera como uno de sus ediles, el socialista Juan Collado, pusiera en tela de juicio la manera de contratar al gerente de urbanismo (a dedo) y el sistema de funcionamiento de la propia gerencia. Coincidiendo con todo este proceso, el secretario comarcal y diputado socialista, Paco Carrió, manifestó todo su respaldo a Juan Collado, por defender por encima de todo la honradez y justificó la actuación del edil al señalar que
«no fue un acto de rebeldía, sino que fue un acto de prudencia política».
En la casa del Bloc tampoco están para echar cohetes. La crisis del gerente (sobre la que se esconde la gestión del modelo urbanístico de la ciudad en los próximos años) ha coincidido con el regreso a la primera línea del ex edil Toni Cuartero como secretario local. El retorno de Cuartero se ha interpretado como un frenazo en seco a la renovación del partido que se inició hace cuatro años. El nuevo líder fue contundente.
«Yo si hubiera estado en el gobierno habría optado por el concurso para la elección del gerente de urbanismo»
señaló Cuartero para matizar que, sin embargo,
«los ediles del Bloc han actuado con responsabilidad política apoyando al PSOE para no romper el pacto».